Con la celebración del Domingo de Ramos miles de católicos acudieron ayer a las diferentes parroquias del país para iniciar la Semana Santa, tiempo que recuerda la pasión, muerte y resurrección de Jesús.Durante la misa celebrada en la parroquia El Buen Pastor del ensanche Evaristo Morales, el padre Catalino Tejada Ramírez invitó a toda la feligresía a vivir este tiempo en profunda oración, recogimiento, y a buscar esa experiencia espiritual y personal con Dios.
Con la bendición de las palmas, la Iglesia Católica proclama y celebra la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, como rey.
“Jesús es la salvación y la vida; él ha muerto y resucitado por nosotros, por eso lo que transforma a la sociedad es contemplar a Jesús en la cruz”, expresó.
Previo a la eucaristía, se realizó la bendición de los ramos, cuyo rito inició con la lectura del evangelio que evoca el reinado de Jesucristo cuando entra a Jerusalén. Con cantos y proclamando a Jesús “Bendito el que viene en nombre del Señor”, la feligresía salió en procesión desde la Casa de la Anunciación hasta la parroquia El Buen Pastor, donde se realizó la misa.
El sacerdote Tejada Ramírez, quien presidió la eucaristía, recordó que el mensaje de la cuaresma es que en este tiempo que hay tanta violencia, tanta falta de valores, tanto relativismo, “pues nosotros, la gente de buena voluntad, los que queremos que nuestro mundo cambie, lo que tenemos que hacer es empezar por nosotros mismos a cambiar y a transformarnos, pues esa transformación viene a través del encuentro con el Señor Jesucristo”.
Mientras que el padre Rodrigo Hernández, de la comunidad “Siervos de Cristo Vivo” dijo que en esta celebración, los mismos que aclaman a Jesús como rey son los que más tarde lo crucifican.
“La iglesia nos presenta un acontecimiento en la vida de Jesús para ver cómo es nuestra vida, pues en medio de nuestra miseria es que Dios manifiesta su poder”, sostuvo el sacerdote.
El sacerdote concelebrante motivó a la feligresía a que cuando tengan momentos de cruz, recuerden la pasión de Jesús, pero con los ojos puestos en la resurrección.
Llaman a reeducar en valores
El padre Catalino Tejada Ramírez hizo un llamado a toda la población a rescatar los valores familiares para que cesen los actos de violencia que se están dando en el país.
“Una cosa sumamente importante es que como ha habido tanta desintegración familiar en nuestra sociedad, mucha de la gente que está delinquiendo son porque lo ha hecho un hábito, un modo de vivir, una costumbre, sin embargo, para poder erradicar ese vicio necesitamos aferrarnos a una virtud, que sería una reeducación en la familia”, dijo el padre Tejada Ramírez.
Expresó que en este país se debe implantar una nueva manera de educar y reeducar a la misma sociedad para poder acabar con la delincuencia, con el robo, con la impunidad y otros males.
“Tienen que volver a formarnos y rescatar el valor fundamental de la familia, o ese núcleo social que es la familia transmisora de valores, escuela en medio de la sociedad, célula madre de la humanidad”, indicó el sacerdote. El sacerdote señaló que el país debe volver a tener una sociedad en la que imperen los valores fundamentales que adornan a las personas.
Invita a alcanzar el éxito a través del sacrificio
El arzobispo metropolitano de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria, invitó ayer a todos los feligreses a alcanzar el éxito y el triunfo a través del sacrificio y el esfuerzo. “El Señor nos enseña a llegar al triunfo a través de la muerte, a través del sacrificio, a través de la humillación. Es la enseñanza que el Señor nos hace hoy, y es el mensaje de este día Domingo de Ramos en la pasión del Señor. Es una enseñanza para nosotros a todos los seguidores de Jesús”, dijo Ozoria, al presidir una misa en la Catedral Primada de América, luego de participar en una procesión que partió desde la Iglesia de Las Mercedes, donde llamó a los fieles a vivir el sentido de la Semana Santa, “porque en ella se celebran los grandes misterios de la fe y la salvación”.
Durante la homilía, el religioso manifestó que la sociedad actual lucha por ser exitosa en el ámbito político, social y religioso, a través del engaño, la mentira, pisoteando a los demás, con el único pensamiento de escalar. “Ese es el éxito que se busca, sin embargo, para los que siguen al Señor, el éxito, el triunfo, debe venir por medio del sacrificio y es lo que debemos practicar en todos los ambientes”, afirmó.