El director general de la Dirección General de Pensiones y Jubilaciones (DGJP), Juan Rosa, respondió ayer a las denuncias referentes a las condiciones en las que opera esa dependencia del Estado.
“Eso es una fase inicial”, definió el director de pensiones el área habilitada en el parqueo de la institución para los ciudadanos y ciudadanas que acuden en procura de servicios a esa entidad. “Es cierto que es un parqueo, pero no es un parqueo en el que entran y salen vehículos con frecuencia”, dijo el funcionario.
Habilitación de parqueo
Admitió que ciertamente el área de parqueos fue habilitada por las pasadas autoridades, en el marco de la pandemia del coronavirus para garantizar el distanciamiento físico y evitar la propagación del virus, pero que producto del alto número de nuevas pensiones que ha otorgado la administración Abinader, ha sido necesario continuar utilizándola por el alto flujo de visitantes.
“El gobierno de Luis Abinader al cerrar el año había otorgado más de 35,200 pensiones, entre ellas 15,049 pensiones solidarias, que son las que se les dan a madres solteras, envejecientes y discapacitados” sostuvo.
Señaló que cuentan con un personal capacitado, con espacios en condiciones para atender a personas de la tercera edad, tomando en cuenta incluso una unidad médica.
“Aquí hemos construido una rampa que no estaba, estamos ampliando la batería de baños, antes solo teníamos dos, ahora estamos instalando dos unidades más, uno para hombre y otro para mujer”.
Este medio pudo constatar que ciertamente una vez ingresas al interior del edificio las instalaciones son diferentes, con asientos cómodos, un área completamente climatizada y unas 27 estaciones de servicio.
Condiciones difíciles para los envejecientes
La respuesta de Rosa se produce tras un reportaje presentando por Karelyn Cuevas en elCaribe y CDN, que mostraba las condiciones en las que opera la Dirección de Pensiones y Jubilaciones del Estado. La oficina fue trasladada a la avenida 27 de Febrero entre Máximo Gómez y Leopoldo Navarro, vías muy concurridas que agentes de tránsito tratan de viabilizar.