La autoridad monetaria dice que la economía tiene buena posición para enfrentar los desafíos y los expertos opinan
En un contexto económico global marcado por desafíos y cambios constantes, la República Dominicana se enfrenta a la ambiciosa tarea de lograr un crecimiento del 3% en su economía en el año 2023.
Este objetivo no solo es fundamental para la estabilidad y prosperidad del país, sino que también refleja la importancia de la toma de decisiones políticas y económicas efectivas.
La economía dominicana está expuesta a múltiples factores que influyen en su desempeño, desde la ejecución presupuestaria hasta la situación en la frontera con Haití y la dinámica de la economía estadounidense. Cuando faltan dos meses para el cierre del año surge la interrogante de cómo se podrá alcanzar esa meta de crecimiento que está “sobre la mesa” y para la cual la autoridad monetaria ha estado trabajando puntualmente, con medidas que desde distintos ámbitos son vistas como “buenas y válidas”, mientras desde otros lados –como es natural- han sido recibidas con ciertas reservas.
El economista Miguel Collado di Franco, vicepresidente ejecutivo del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (Crees), plantea que el Gobierno ha dado señales de que con lo que contaría desde el punto de vista fiscal es con la ejecución de gasto de capital.
Recordó que en el presupuesto reformulado se elevó la partida a RD$200 mil millones, según la última ejecución de la Dirección General de Presupuesto (Digepres). “Le faltaría cerca de 81 mil millones; solamente han ejecutado alrededor de un 60 por ciento”, indicó.
El profesional de la economía entiende que si eso se hizo con ese fin, las autoridades estarán contando con que eso les ayude a final de año. “Ahora bien, es mucho lo que falta por ejecutar en apenas dos meses. Hablamos prácticamente de un 40 por ciento. Por otro lado, las autoridades monetarias se han expresado en varias ocasiones sobre el rezago que pueden tener las medidas monetarias, es decir, que todavía podrían estar viéndose en términos de impacto del crecimiento”, apuntó el vicepresidente del Crees.
Desde el punto de vista de Miguel Collado, aun teniendo en cuenta los elementos que cita, es difícil que pueda alcanzarse en estos dos meses un crecimiento de 3 %. “Entendemos que no llegarían a esa meta. Quedaría por debajo de tres; en un rango tal vez de dos, de 2.2 o de 2.5 por ciento”, calculó.
El economista Haivajoe NG Cortiñas resalta que el Gobierno ha ajustado su meta de crecimiento en varias ocasiones y plantea dudas sobre la posibilidad de alcanzar el 3%. Indica que a pesar de los esfuerzos la situación en la frontera con Haití y otros factores complican el escenario económico.
Ciriaco lo ve posible
El economista y catedrático Antonio Ciriaco Cruz, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), ve con optimismo la posibilidad de alcanzar un aumento del tres por ciento en la economía de República Dominicana, basándose en un potencial aumento de la economía estadounidense y medidas internas.
Sin embargo, destaca la relación económica con Estados Unidos y la importancia del consumo en el producto interno bruto (PIB). De su análisis se desprende que la combinación de factores internos y externos determinará si República Dominicana alcanza su meta económica al cierre del año 2023.
El Banco Central de República Dominicana ha resaltado en ocasiones diversas, incluso esta semana, la resiliencia de los sectores productivos y sigue de cerca la evolución macroeconómica.
“Hemos estado viviendo las consecuencias de tener una economía de costos altos; de costos de electricidad que en términos de dólares se han incrementado, de una apreciación del tipo de cambio real, que ha incidido sobre los costos y la competitividad de las empresas y de costos salariales más altos, con los incrementos de salarios mínimos sobre los niveles de productividad”, plantea el vicepresidente ejecutivo del Crees, en conversación con elCaribe.
“Eso ha encarecido la producción; tienes unidades que te cuestan más caro ahora mismo, en términos de mano de obra, y sigue siendo una economía que estructuralmente es cara, porque no hemos tenido reformas para cambiar ese aspecto”, reflexiona.
Y agrega: “En consecuencia, estamos viviendo lo que ha sido la inercia, en término de hacer reforma, y también nos ha impactado de cierta forma el mercado y las condiciones internacionales, y a eso se une el tema de las exportaciones a Haití, que como mercado de exportaciones se ha contraído. Exportaciones nacionales y zonas francas han crecido muy poco, entonces internamente tienes limitaciones para crecer hacia afuera”.
La cuestión del canal al otro lado
Cuando Collado di Franco introduce el tema haitiano en el diálogo, se refiere concretamente a la parálisis del comercio con el vecino país, luego de que el Gobierno dispusiera el cierre de la frontera de República Dominicana, marítima, aérea y terrestre, el 14 de septiembre.
Fue una medida posterior al inicio por parte de Haití de la construcción de un canal que involucra al río Masacre, sin previamente sentarse a discutir ese tema con la parte dominicana, que es donde precisamente nace el Masacre.
El cierre fronterizo, al cumplir 49 días ha motivado protestas de comerciantes dominicanos, por ejemplo en Dajabón, en las que ha habido marcha-forcejeo entre afectados por la disposición y militares del Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront).
Sin embargo, hay que destacar que el Gobierno dominicano anunció la flexibilización de las medidas a partir del 11 de octubre. Del otro lado ha habido oposición a que los comerciantes y consumidores se suplan de bienes y mercancías dominicanas.
En el 2022, la República Dominicana exportó US$1,040.1 millones al territorio haitiano. Esas exportaciones, a diferencia de la tendencia generalmente observada en las exportaciones dominicanas, fueron lideradas por el sector nacional en comparación con las exportaciones de zonas francas (estudio de Adoexpo).
El pasado año, los productos más enviados a Haití fueron mayormente del sector industrial, en particular textiles, como tejidos de algodón y camisetas. Además, productos de plástico, como artículos para transporte o envasado, y productos de construcción, como cemento y varillas de acero, son elementos esenciales en el flujo comercial. Pero no se puede perder de vista los envíos de comestibles, como harina de trigo, arroz, vegetales diversos, aceite de soya, carne de pollo y de otro tipo y huevos; productos de panadería, pastelería y galletería.
En 2022, la exportación de harina de trigo totalizó US$57.6 millones y lo enviado en aceite de soya US$52.6 millones. Además de éstos, se exporta arenque, azúcar, jugos y víveres, entre otros.
El Banco Central asegura que la economía dominicana se encuentra en una buena posición para continuar enfrentando el desafiante panorama, tomando en cuenta la fortaleza de sus fundamentos macroeconómicos y la resiliencia de los sectores productivos.
Y ha dicho que seguirá monitoreando la evolución macroeconómica, tanto externa como nacional, para continuar adoptando oportunamente las medidas necesarias que preserven la estabilidad macroeconómica y contribuyan a que la inflación se mantenga en el rango meta.
En el ámbito nacional, el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) mejoró en el mes de septiembre de 2023 al registrar una expansión de 3.1 % interanual. En ese orden, durante el trimestre julio-septiembre el crecimiento económico interanual fue de 2.6 %; mostró una tendencia positiva con relación a los dos primeros trimestres del año.
El Banco Central espera que hacia adelante la actividad económica siga dinamizándose gradualmente hacia su crecimiento potencial, apoyada en las medidas de estímulo monetario, una mayor inversión pública y el empuje sostenido del turismo. Según Ciriaco Cruz, la economía local puede alcanzar el crecimiento del 3%, porque se ha abierto la posibilidad de que la economía norteamericana pueda terminar con un aumento por encima del 2%.
“La información más reciente sobre el crecimiento de Estados Unidos en el último trimestre fue alrededor de 2.1 por ciento. Y si se anualiza ese crecimiento, estamos hablando de que el crecimiento de la economía norteamericana podría terminar en 2.4 por ciento”, estima el doctor Ciriaco Cruz, en el abordaje del tema con el periódico elCaribe.
Desde su punto de vista, esa es una buena noticia para la República Dominicana y para que el país pueda alcanzar su meta de crecimiento. “Si eso se combina con los efectos que podría tener la última reducción en la tasa de política monetaria en los próximos meses, además de que eso se puede combinar con mayores actividades que se pueden presentar en el mes de noviembre y de diciembre, como es el doble sueldo, el Black Friday o Viernes Negro y otras… Todas esas son actividades que implican básicamente un incremento en el consumo y el consumo representa alrededor del 85 y el 86 por ciento del PIB. Por lo tanto, si eso se combina con que las remesas siguen incrementándose, y eso forma parte del consumo de los hogares, eso puede impactar la demanda agregada, y como consecuencia puede impulsar el crecimiento de la economía dominicana durante el último trimestre”, expuso.
Sostuvo que debe tomarse en consideración las últimas informaciones, dentro del entorno internacional, como es el caso de un mayor crecimiento de la economía norteamericana, “porque el ciclo económico de nuestra economía está muy vinculado con los Estados Unidos”.
“Hay que decir que por cada uno por ciento que crece la economía norteamericana, la economía dominicana crece entre 1.5 y 1.6 por ciento. De tal manera que si la economía norteamericana termina el año con un crecimiento de 2.4 por ciento, fácilmente la economía dominicana puede alcanzar el tres por ciento y esas son buenas noticias que se han presentado, tanto de la economía norteamericana, como de la política monetaria que el Banco Central dominicanotomó, de reducir 25 puntos básicos”, expuso el profesor Ciriaco Cruz.
Autoferia Popular y más
Antes que cierre el año están pendientes varias autoferias que tradicionalmente se realizan, como la Autoferia Popular (del Banco Popular Dominicano en conjunto con un gran número de agencias de vehículos del país) y otras actividades previas a la Navidad.
Varias revisiones se han hecho a la baja; veamos
NG Cortiñas aporta varios elementos cuando “echa una mirada” al tema: “Desde que el Gobierno estableció la primera meta de crecimiento económico para el año 2023, tres veces ha tenido que reestimarla hacia la baja, al pasarla desde un 4.5 por ciento a un 4.25, luego a un 4.0 por ciento y más recientemente a un 3.0 por ciento”, resalta el economista.
¿Podrá el Gobierno lograr el cumplimiento de la nueva meta de un 3.0%?, se pregunta
“Para alcanzar la meta, la economía dominicana en lo que resta del año deberá crecer a un acumulado de un 1.3 por ciento, equivalente a un 0.44 por ciento mensual”, calcula.
“Para lograrlo el Banco Central ha tenido que sumarle 40 mil millones de pesos de facilidades de liquidez a la banca, hacer una nueva reducción de la tasa de política monetaria, a 7.25 por ciento, y tiene la expectativa de que el periodo navideño dinamice el consumo y ayude al crecimiento (…)”, agregó Haivajoe NG.
Desde su óptica, el cierre de la frontera con Haití ha impactado el comercio bilateral y en caso de que la parálisis siga hasta finales de año, implicaría no menos de US$600 millones, “en adición a la quiebra de productores agrícolas, avícolas y agroindustriales”.
De todos modos, dice NG Cortiñas, aunque se cumpla la meta del 3.0%, ese crecimiento será mucho menor al crecimiento potencial de la economía que es de un 5.5% e inferior al histórico de las últimas décadas, con la excepción del año de la pandemia de Covid-19.