Las identidades sintéticas resultan ser una de las modalidades de fraude con mayor crecimiento y de difícil detección en el sector financiero.
Este tipo de delito ha ido en aumento, especialmente en sectores como la banca, el crédito y por medio del e-commerce, y se emplea con frecuencia para obtener beneficios ilegales, como líneas de crédito, préstamos o para llevar a cabo otros crímenes financieros.
Las identidades sintéticas son la combinación de atributos de identidades reales de personas diferentes, con el fin de fabricar un perfil nuevo para cometer actos ilegítimos y obtener ganancias financieras. Diana Martínez, directora de Soluciones de Fraude de TransUnion para América Latina, expresa: “Las personas más vulnerables para ser víctimas de estos estafadores resultan ser consumidores ajenos al mundo digital. Por ejemplo, los que no se percatan antes de abrir mensajes de texto, correos electrónicos, es decir los que no tienen una educación en riesgo digital”.