Mientras los partidos de oposición, encabezados por la FP y el PLD, se han desgastado en un debate semántico sobre si alianza o no alianza entre ambas organizaciones, el PRM avanza “calladito” en su agenda partidista y de gobierno. Para fines electorales lo segundo importa más que lo primero, cuando se trata del partido oficial.
Como muestra solo basta el botón del pasado fin de semana. Las autoridades del PRM juramentaron al exsenador del PLD por Hermanas Mirabal, Luis René Canaán, una conquista de Samuel Pereyra, miembro de la Dirección Ejecutiva del PRM y administrador del Banco de Reservas.
En el pasado fin de semana, el PRM también juramentó en sus filas al director del Distrito Municipal de Pedro García, en Santiago, Jeudith Rodríguez; al de Arroyo Dulce, Barahona, Bernardo Pérez y al de Juancho, en Pedernales, Henry García. Todos provienen de las filas del PLD.
Pero no solo de juramentar autoridades municipales que renuncian de otros partidos vive el PRM, otros dirigentes como Ito Bisonó, se trasladaron a la línea noroeste a juramentar nuevos miembros, que se sabe vienen de lo que queda del PRSC.
Desde el Gobierno, el presidente Luis Abinader siguió con la intensa agenda oficial y según informó la Dirección de Prensa, el pasado fin semana inauguró 15 obras en Santiago y en otras provincias del Nordeste. Los trabajos de política social, que ahora lucen concentrados en la Dirección de Proyectos Especiales de la Presidencia, que encabeza Roberto Ángel Salcedo, se han intensificado.
Mientras, el Banco Central, a pesar de las quejas, anunció la inyección de más recursos del encaje legal a la economía.
El proyecto de reelección, que parecía desorganizado al estilo de la tormenta Bret que amenazó pero no dio, ahora se ve organizado como una amenaza casi inminente a los planes de conquistar el poder de la oposición.
Se sabe que la FP, que hasta ahora luce como el contrincante más fuerte contra el PRM, ha hecho un ejercicio de no distraerse y trabajar, pero falta más, mucho más.