El Banco de Reservas, en sus más de ocho décadas al servicio de la producción, de la industria nacional y de la gente, acumula suficientes números como para exhibir ante el país y ante el mundo su firme y robusta estructura institucional.
Cuando una entidad financiera cumple 82 años de existencia se trata de un acontecimiento para destacar, pero cuando esa institución pertenece al Estado dominicano, merece celebrar por todo lo alto.
Además de haber consolidado su posición como la entidad financiera número uno en activos a nivel nacional, se ubica en el tercer lugar en activos entre las instituciones bancarias de Centroamérica y el Caribe, pero también figura entre los 50 bancos más grandes por activos en América Latina y el Caribe.
Su actual administrador general, Samuel Pereyra, indicaba ayer durante la conmemoración de su octogésimo segundo aniversario que el Banco de Reservas, a septiembre de 2023, posee más de RD$1.1 trillones en activos y las utilidades acumuladas suman 19,632 millones de pesos, que son las más altas del mercado.
Como brazo social de la política económica del Gobierno dominicano, el Banco de Reservas exhibe suficiente capacidad para combinar su papel de agente financiero con el de suplidor de servicios bancarios al sector privado, en un mercado de mucha competencia.
El papel del Banco de Reservas, además de apoyar como intermediario financiero el desarrollo y crecimiento socioeconómico dominicano, también tiene incidencia en el surgimiento y consolidación de industrias, en la creación de nuevas fuentes de trabajo, en el apoyo a la construcción, además de ofrecer gestiones de formación e inclusión financiera, y estas son solamente algunas de las tantas funciones que desarrolla.
Su accionar no se detiene en lo meramente económico; también es uno de los principales patrocinadores de eventos culturales y deportivos, fomenta ediciones de obras importantes de la literatura, de la historia y hasta de la arquitectura dominicana.
Estos 82 años del Banco de Reservas resumen una historia de éxitos que se destaca en los galardones de “Mejor Banco de Gobierno Corporativo”, “Mejor Banco de Inversión”, “Mejor Banco Comercial”, por citar algunos, por lo que merece resaltarse su fructífera trayectoria forjada en apoyos, en soportes y solidaridad con el Gobierno, con las empresas y con las personas a las que brinda sus servicios.