La vieja guardia del periodismo se lamenta de algo en lo que no hay que perder el tiempo, pero no deja de asistirles la razón cuando denuncian las basuras, desechos y desperdicios que pululan, rebajan y denigran, en cierta forma, la profesión que para García Márquez es el mejor de los oficios. Incluso, genialmente un vetusto del periodismo acuñó un término que debiera patentarse, y es el de “comunicador chatarra”, aunque quizá estemos exagerando la nota porque no todo está perdido. Hay buen periodismo. El problema principal radica en los medios digitales y en las redes sociales. Un consejo: no hay por qué mortificarse ni perder la paciencia por la ignorancia e insolencia de individuos de gran miseria humana, tan llenos de malicia, que solo aportan detritus, mucho detritus.