Talvez fue Pablo McKinney el que patenzó la expresión de que PRM es el PRD “mientras tanto”, o sea, que la M sería algo transitorio hasta volver a parecerse al partido de origen, y quizá no estaba muy descaminado porque subyacen indicios subliminales en los proyectos presidenciales luego de que incomprensiblemente Abinader abriera las compuertas para 2028. También se dice que lo del cabildo de La Vega es expresión de una lucha grupal entre bandos de Yayo y de David, y que la conformación de la Comisión de Justicia de la Cámara Baja estaba estancada por un pulso entre perremeístas. Por ese camino no tardará en llegar al PRM la confrontación sorda, la descalificación hasta personal, el dime y direte, el tira y jala, y quizá caerse a sillazos (blancos).