Por definición vernácula pelótica es la combinación de la pelota y la política, ambas actividades que desatan pasiones y emociones. Ahora que apenas commienza la temporada, sugerimos a la Lidom (Liga Dominicana de Béisbol), que garantice mantener la política partidista alejada de los estadios y que evite, en lo posible, dos cuestiones, para no matar su esencia: 1. Que lleven pancartas o que se insulte dentro de los estadios a funcionarios, porque muchas veces se hizo de la vista gorda en el pasado (gobierno del PLD); 2. Que jamás permita que gerentes lleven como invitados de su equipo a personajes para promocionarlos políticamente. ¿Recuerdan que para la campaña de 2020 el equipo azul invitó a un candidato al que una claque ovacionaba más que a los peloteros?