Santiago. Durante la homilía de la misa solemne con motivo al Día de La Altagracia, el arzobispo de la Arquidiócesis de Santiago de los Caballeros, Héctor Rafael Rodríguez, incitó a los dominicanos a encomendarse a la Virgen para su protección.
“Todos necesitamos ser protegidos. Debemos practicar la fe y el amor como vivía la madre de Jesús porque abandonar a María significa caer en la orfandad espiritual”, señaló.
A raíz de lo que establece la Carta Pastoral titulada “La oración”, el religioso recomendó realizar plegarias y fortalecer la relación con Dios. “La palabra oración debe llevarse a la práctica porque esta no es solamente orientar palabras, se trata de orientar nuestra vida a Dios”, destacó.
Ley de la DNI vulnera derechos
Con relación a la Ley 1-24 que establece y regula la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), el prelado considera que la misma representa un riesgo para la libertad de prensa y la privacidad de las personas. “Le presento a la Virgen esta ley para que no genere un estrés colectivo en nuestra población, ni retroceda el avance de la democracia. Busquemos la manera de que la medicina no sea peor que la enfermedad”, subrayó. Esta legislación establece que en lo adelante la Dirección Nacional de Investigaciones ya no será una dependencia de las Fuerzas Armadas, sino que operará bajo la supervisión del Presidente de la República. El católico comentó que específicamente el artículo 11 sobre la entrega de información, constituye una violación de derechos.
“Esto es como un jaque mate y mutilación de la libertad de expresión, el derecho humano, la confidencialidad e intimidad, el derecho a la privacidad y el secreto profesional, así como sostiene la Sociedad Dominicana de Diarios”, manifestó Rodríguez. El arzobispo también exhortó a los que poseen un cargo político a actuar bajo la honestidad, respeto y transparencia.
Cientos acuden masivamente al templo
“Yo todos los años estoy aquí. Vengo desde Esperanza (Valverde) porque ella es una madre que la adoro mucho, es el amor de mi corazón”, explicó la feligresa María Altagracia. Otros de los entrevistados expresaron que como protectora del pueblo dominicano acuden a la iglesia como tradición, con el propósito de que la Virgen interceda por sus necesidades.