La fuerza keniana llamada a ser solución al problema de las pandillas en Haití que han sembrado el país de violencia, terror y anarquía, suscitó gran ilusión, al tiempo que fue cuestionada. El jefe de la fuerza de “pacificación” proclamó que “no había margen para fracaso”, pero ya semanas después de llegar en junio de 2024 el esperado contingente, muchos haitianos expresaban frustración por lentitud e indecisión de los kenianos contra las pandillas. Ahora, algo menos de un año después, dolorosa conclusión es que la fuerza internacional, que llegó con armas más poderosas que las de la policía haitiana, no cumplió las expectativas, por no decir que fracasó. ¿Y entonces?

Posted in Buen Oficio, Opiniones

Más de opiniones

Más leídas de opiniones

Las Más leídas