Su interés por estudiar medicina surgió del deseo de cooperar con los demás, algo que está impregnado en su ser
Santiago, RD.- Disciplina, perseverancia y trabajo duro son algunos de los pilares que han hecho del joven galeno Jashua Haddad Baldassari, un ejemplo a seguir dentro de su sector. Su interés por estudiar medicina surgió del deseo de ayudar a los demás, algo que gracias a sus padres está impregnado en lo más profundo de su ser.
“Cada vez que recibo a un paciente que deja de usar pañales después de cirugías que he hecho, cuando trato a hombres con incapacidad para tener hijos y luego recibo una imagen de una prueba de embarazo positiva, o cuando reactivo la vida sexual de una pareja tras una disfunción eréctil del hombre. Todo esto logra un sentimiento de satisfacción interna que me recuerda que ese sacrificio valió la pena”, destacó.
Su especialidad como urólogo es una combinación del manejo clínico de enfermedades comunes como la hiperplasia prostática y la disfunción eréctil, con procedimientos quirúrgicos complejos, como las reconstrucciones genitales, cirugías prostáticas y tratamientos para cálculos en el sistema urinario.
Para Jashua, lo más encantador de su carrera es la combinación entre la atención clínica con procedimientos quirúrgicos de mínima invasión y la tecnología avanzada. Además, abarca áreas como cirugía reconstructiva, oncológica y de fertilidad, y se complementa con estudios de diagnóstico que permiten un tratamiento personalizado para cada paciente.
Procedimientos poco invasivos
Desde el consultorio 311 del HOMS Health and Wellness Center (HHWC), ofrece servicios tanto para menores como mayores, enfocados en el manejo de enfermedades relacionadas con los riñones, la próstata, la vejiga y los genitales masculinos.
Entre los procedimientos menores, realiza cirugías como circuncisión, vasectomías, exéresis de quistes testiculares e hidrocelectomías, además de la cistoscopia, que permite visualizar la uretra, próstata y vejiga. También lleva a cabo intervenciones endoscópicas complejas, como litotripsia láser para cálculos renales y ureterales, resección transuretral de próstata (RTU) y uretrotomía interna láser.
En el ámbito de la urología reconstructiva, se especializó en la reconstrucción del pene y la uretra. En cuanto al manejo de la incontinencia urinaria, posee tratamientos que van desde terapias de suelo pélvico hasta procedimientos más avanzados, como la colocación de mallas/Slings uretrales, botox intravesical, estimulación tibial percutánea y la implantación de esfínteres artificiales en hombres tras cirugía radical de próstata.
Proceso formativo
Su formación como médico comenzó en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), donde obtuvo su título de médico general tras un período de seis años. Luego, hizo la residencia en Urología en el Hospital Regional Universitario José María Cabral y Báez, que tuvo una duración de cuatro años.
“Mi interés por seguir especializándome me llevó a elaborar un Fellowship internacional en Urodinamia, Suelo Pélvico y Cirugía Reconstructiva Femenina en Miami, Florida, durante seis meses. Luego en Bogotá con Urología Funcional en el Centro Urológico Urobosque, que duró un año más, y me permitió seguir ampliando mis conocimientos en áreas clave”, detalló.