Dra. Awilda E. Candelario

Neuróloga- Grupo Medico San Martín

Llegaron las festividades y, con ellas, las reuniones con amigos y familiares, las compras y los numerosos preparativos, la abundante ingesta de alimentos y bebidas alcohólicas, los desvelos, y el cambio de rutina.

 Para otras personas la Navidad llega con depresión, estrés, ansiedad, insomnio y soledad.  Todo esto desencadenado por trastornos del ánimo, problemas económicos, divorcios.

La depresión en las festividades

La depresión de las festividades, aunque no es considerada un trastorno psicológico como tal, podría ser definida como un síndrome o un estado de ánimo negativo que aparece como respuesta a ciertos estímulos del entorno relacionados con la Navidad (villancicos, adornos, reuniones). Aunque puede aparecer por otra causas como la perdida de un ser querido, enfermedad, desempleo o problemas económicos.

Estudios han medido estímulos a través de técnicas de resonancia magnética funcional en subjetos que celebran la navidad, presentan cambios en regiones como la corteza motora sensorial, la corteza premotora, la corteza motora primaria y el lóbulo parietal, y generaban hormonas relacionadas con la ‘felicidad’ como serotonina u oxitocina, mientras que las personas que no participan de las festividades navideñas, muestran una actividad mucho menor en esas mismas regiones.

Incremento de la dopamina y serotonina

Durante esta época se incrementa la dopamina y la serotonina en el cerebro, químicos que afectan a nuestros niveles de la felicidad. La dopamina está relacionada con el comportamiento impulsado por la recompensa y la búsqueda del placer, y se cree que la serotonina aumenta nuestros sentimientos de pertenencia.

El estrés se genera por el agobio que crea al tener que cocinar para muchas personas, buscar y comprar regalos o preparar la casa para recibir a los invitados. El estrés puede ejercer una respuesta física en el cuerpo, con la liberación automática de adrenalina y cortisol. Siempre teniendo en cuenta que el cortisol tiene un efecto profundo en el hipocampo, lo que puede disminuir la memoria y capacidad para realizar múltiples tareas.

Dar regalos en Navidad se relaciona con los circuitos de recompensa de nuestro cerebro, lo que provoca la liberación de dopamina y endorfinas, lo que puede reducir el estrés.

Las reuniones sociales incrementan las reservas cognitivas, permitiendo prevenir enfermedades como el alzheimer, el estrés y la depresión es más común en personas que esta o se sienten solas.

Algunas personas sufren trastorno afectivo estacional durante Navidad aparecen determinados síntomas similares a los de la depresión.

Comer en exceso estimula un área inactiva entre el hipotálamo y el sistema inmunológico, por ello, es común encontrarse mal tras haber ingerido una cantidad elevada de comida haciendo que la función cognitiva se vuelva más lenta, que provoca un déficit en la memoria y la atención. Además, consumir abundantes cantidades de azúcar es perjudicial para el cerebro.

 Recomendaciones para un cerebro sano en Navidad

  1. Come frutas, verduras y hortalizas. Consume abundantes frutas y verduras, así como alimentos ricos en hidratos de carbono integrales. Su fibra regula el tránsito intestinal, lo que te ayudará a ir al baño, y controla los niveles de colesterol, ayudándote a desintoxicarte y mantener un peso adecuado
  2. Aléjate de los excesos. No repitas postre, prueba los turrones, dulces y bombones, evita el exceso de azúcar, comparte el postre con otra persona.
  3. Disminuye el consumo de sal. La sal provoca retención de líquidos, aumenta el riesgo de hipertensión., puedes sustituirla por el apio, las especias o las hierbas aromáticas. Evita los alimentos precocinados y en conserva o enlatados, debido a su alto contenido en sal.
  4. Mantén el balance entre comidas. Continua con la rutina de realizar cinco comidas al día: a media mañana y para merendar, puedes tomar fruta de temporada, que te hidratará y saciará, o frutos secos como las almendras. Típicas en esta época, son ricas en vitaminas, minerales y antioxidantes, y poseen beneficios cardiosaludables, además de ser muy saciantes.
  5.  Cocina de manera saludable siempre que puedas. Cocinar al vapor, al horno o a la plancha. Disminuye los platos con grasas saturadas (presentes en carnes, embutidos y productos de pastelería) y opta por el aceite de oliva y el pescado azul, por sus propiedades cardiosaludables.
  6. El agua. Tu mejor aliada. Muchas veces la sed se confunde con hambre y enmascara la ansiedad, recuerda beber ocho vasos de agua al día. El agua muy beneficiosa, pues facilita el tránsito intestinal, hidrata el organismo y previene la deshidratación producida por el alcohol. También puedes ingerir infusiones, sopas y zumos naturales, pero, en la medida de lo posible, evita los refrescos
  7. Modera el alcohol. Los vinos, el champán, los ponches y los licores abundan en navidad, pero abusar del alcohol puede provocarnos resaca, agrega una ingesta de calorías vacías e inútiles. Intenta tomarlo únicamente durante la comida e intercalándolo con vasos de agua. Así puedes eliminarlo más rápidamente y evitar la hinchazón y el dolor de cabeza. El cava y el champán resérvalos solo para el momento del brindis.
  8. El cigarrillo. Debes tener cuidado con el exceso de tabaco que suele ir ligado a las copas y momentos sociales de estas fechas; si eres fumador, al menos trata de no incrementar mucho el hábito y ponte la meta de dejarlo lo antes posible.
  9. La báscula, tu amiga. No debes obsesionarte con pesarte todos los días, pero sí controlar el peso a lo largo de las fiestas. Un aumento demasiado repentino debería servir de señal de alarma.
  10.  Sal a pasear con tus familiares y amigos. Además de hacer mejor la digestión, realizaras actividad física, respirando aire fresco y pasando un rato muy agradable. Pequeños gestos como dejar el vehículo e ir a comprar los regalos andando o subir las escaleras de nuestra casa en vez de utilizar el ascensor pueden compensar de algún modo los posibles excesos.
  11.  Mantén tu actividad física. Practicar al menos treinta minutos diarios de ejercicio físico. Haz tu rutina de ejercicios, aunque sea en la casa
  12. Mantén la higiene del sueño. Conserva tu horario de descanso, ve a la cama a la hora acostumbrada, apagas las luces y los dispositivos electrónicos, no le robes horas a tu descanso, así tendrás más salud y energía para seguir celebrando las fiestas.
  13. No olvides tomas tus medicamentos. Si eres diabético o hipertenso, o bien usas antibióticos para una infección aguda, no dejes de tomarlo por consumir alimentos o alcohol. Si sale llévalos contigo en el bolsillo.
  14. Cuidado con el recalentado del día siguiente. Asegúrate de mantener en buen estado los alimentos, después de la cena, conservada bien tapados y refrigerados los alimentos. Si lo vas a consumir al otro día, caliéntalos a una temperatura adecuada para matar todas las bacterias, un buen aspecto no significa que no tengas bacterias y puedan intoxicarte, sobre todos aquellos que tiene huevos, mayonesa y leche.
  15. Se feliz en estas fechas. Recuerda que el motivo de las fiestas es celebrar la vida de nuestro señor Jesucristo, compartir con amigos y familiares, abrazar, cantar, reír, pero sobre todo ser feliz contigo mismo, pues hacer todo, pero con moderación.

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