Bajo la constitución española y para prevenir un vacío de poder tras una moción de censura, el autor de la moción _en este caso Sánchez_ es el nuevo líder del país con efecto inmediato.
El fin de más de seis años de Mariano Rajoy como jefe del gobierno marcó la primera caída de un presidente por votación parlamentaria en cuatro decenios de democracia.
Rajoy estrechó la mano de Sánchez al conocerse los resultados.
“Ha sido un honor ser presidente del gobierno de España. Ha sido un honor dejar una España mejor de la que encontré. Ojalá mi sustituto pueda decir lo mismo en su día, se lo deseo por el bien de España”, dijo Rajoy. “Gracias a todos los españoles y suerte”.
La reputación del Partido Popular de Rajoy sufrió un duro golpe por un fallo de la corte la semana pasada que lo identificó como beneficiario de una enorme trama de sobornos por contratos.
Sánchez aprovechó la oportunidad y consiguió suficientes votos de partidos pequeños para llegar al palacio La Moncloa, sede del gobierno.
Sánchez, de 46 años, asume el mando de la cuarta mayor economía de la eurozona en un momento en que la Unión Europea enfrenta numerosos retos, incluso la salida de Gran Bretaña del bloque y la continuación de la llegada de migrantes que entran al continente desde el norte de África.
En el frente interno, Sánchez encabezará un gobierno en minoría que probablemente tendrá que negociar acuerdos con otros partidos para que se aprueben sus medidas.
Sánchez y su partido PSOE son fuertes partidarios de la UE y de la moneda común continental.
Sánchez, que será el séptimo presidente de gobierno de España desde el regreso a la democracia a finales de la década de 1970, llega al poder tras una reversión impresionante de sus fortunas políticas.
Fue destituido por la cúpula del partido en 2016 tras derrotas consecutivas en las elecciones generales y luego de que trató de bloquear las gestiones de Rajoy para formar gobierno. El exprofesor de economía recuperó el liderazgo del PSOE el año pasado.
Sánchez ha dicho que dará prioridad a los problemas sociales _a través de medidas para ayudar a los jóvenes y los ancianos_ antes de llamar a elecciones, para las cuales no ha dado fecha.
Tendrá problemas para responder a los reclamos de partidos pequeños que votaron a favor de su moción de censura, entre ellos los separatistas catalanes.
El apoyo de los partidos de izquierda y nacionalistas a la moción de censura no se traducirá necesariamente en respaldo al gobierno de Sánchez, lo que podría desembocar en un impasse político.
El partido derechista Ciudadanos, que encabeza las encuestas recientes, exige elecciones inmediatas y promete ejercer una oposición enérgica al gobierno socialista.
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