Advertencia a quien sea

Miro hacia Haití y Puerto Rico e inevitablemente pienso que el dominicano es un pueblo pacífico. Con todo y sus carencias, pacífico. Con todo y los absurdos de su burocracia, pacífico. Con todo y las deficiencias en los servicios públicos, pacífico. Con todo y sus políticos farsantes, pacífico. Con todo y la negación de muchos derechos, pacífico. Con todo y la corrupción que invade a su Estado, pacífico. Tan pacífico que lo más que hace son marchas callejeras. Pero puede que un dia de estos se agote su paciencia… (Y a Dios que reparta suerte, porque lo de Haití y Puerto Rico se quedará como juegos de niños).

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