Antonio Zaglul Elmúdesi, un personaje inolvidable en la medicina dominicana

El 19 de marzo de 1979, el presidente de la República, don Antonio Guzmán juramentó al doctor Antonio Zaglul como embajador, Inspector de Embajadas, Legaciones y Consulados, en un acto celebrado en el Palacio Nacional.
Un médico que incursionó en la locución y la prensa escrita

Una de las pasiones de don Antonio Zaglul era escribir. Ingresó en el mundo periodístico a la edad de 48 años, en 1969, escribiendo una columna dominical en el periódico El Nacional por varios años, con el que rápidamente alcanzó el cariño de los lectores, pues sus escritos eran tal cual hablaba. Era muy ameno. También fue articulista de este diario por varios años.

Este extrovertido médico, como él mismo se definía, nació el 3 de abril de 1920 en San Pedro de Macorís, donde se inició por corto tiempo en la locución, trabajando en la emisora HIIJ por cuatro años, siendo el “benjamín” del equipo radial. Sus padres fueron el comerciante José Miguel Zaglul, procedente del Líbano, y de la dama Clara Elmúdesi, nativa de Matanzas, Cuba, descendiente de libaneses.

Luego de un tiempo, Zaglul Elmúdesi se traslada a la capital a estudiar medicina en la Universidad de Santo Domingo, hoy UASD. Para poder costear sus estudios, empezó a trabajar como bracero del muelle transportando los bultos que enviaban a San Pedro desde esta ciudad. Tenía 20 años en ese momento.

Al graduarse de médico en su Alma Mater, en 1947, obtiene una beca del Instituto de Cultura Hispánica para especializarse de siquiatría, en España. Allá recibió clases de los doctores Juan José López Ibor y Juan Antonio Vallejo Nájera. También estudió endocrinología con el famoso médico y escritor español Gregorio Marañón. A su regreso al país, se unió con el doctor J. A. Read Encarnación, formando una clínica psiquiátrica, proyecto en el que aportó sus conocimientos en esa área de la medicina.

En 1955, a la edad de 35 años, fue nombrado como el primer director del Hospital Psiquiátrico Padre Billini (Manicomio), cargo que desempeñó hasta 1960, debido a su desacuerdo con el régimen Trujillista. A raíz de la muerte del doctor Manuel Tejada Florentino y de las hermanas Mirabal, se exilió. Pero antes de partir, colocó un letrero en la puerta de su casa que decía ser un hombre de “de paz y de unión”. Se exilió en Puerto Rico y trabajó en el Hospital Psiquiátrico de Río Piedras, como médico de su especialidad. Al volver al país, luego de la muerte de Trujillo, se reintegró a sus labores locales. Tiempo después fue asimilado de las Fuerzas Armadas y designado director del hospital San Isidro. Como raso, recibió el sueldo de 450, el más alto de la época.

Inició como profesor de psiquiatría en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), y el 28 de marzo de 1966, fue juramentado por el rector del centro académico, doctor Julio César Castaños Espaillat como el primer decano de la Facultad de Ciencias Médicas, junto a otros profesionales en otras áreas. Siendo catedrático de la UASD, se distinguió como uno de los principales pilares del grupo de profesores, estudiantes y empleados, del llamado Movimiento Renovador.

Se casó a la edad de 44 años con Josefina Záiter. Tardó tanto para casarse porque “le tenía miedo al matrimonio” y además, era tradición en los Elmúdesi casarse después de los 45 años. De esa unión nacieron Melanie, Antonio y Miguel Zaglul.

A los 45 años empezó a escribir su primer libro “Mis 500 Locos”, una de sus obras que mayor difusión ha alcanzado, ya que hasta ahora, se reedita con frecuencia y es tema de estudio de las facultades de psiquiatría y psicología de todas las universidades locales, y hasta extranjeras.

Toñito como le llamaban sus amigos, fue designado embajador, Inspector de Embajadas, Legaciones y Consulados, por el presidente de la República, don Antonio Guzmán, el 19 de marzo de 1979. Años más tarde, en el gobierno del presidente Salvador Jorge Blanco fue nombrado embajador del país en España, mediante el decreto número 391, el 26 de octubre de 1982.

Reconocimientos

Durante su trayectoria como psiquiatra, escritor, catedrático, diplomático y columnista de prensa, recibió varios reconocimientos que premiaron su ardua labor, los cuales a continuación reseñamos; el 28 de octubre de 1974 obtuvo la máxima distinción que otorga la alta casa de estudios, al ser declarado Profesor Meritísimo de la Universidad Autónoma de Santo Domingo UASD. En 1975, la Asociación Serie 23, lo reconoció como Homenaje de Simpatía, Admiración y Cariño, por su enorme labor a favor de la construcción de la Biblioteca de la Universidad Central del Este. El doctor Zaglul fue elegido miembro del jurado de los Premios Literarios Siboney de Ensayo, Literatura y Poesía, en 1981. Así también fue homenajeado por la Sociedad Pro Cultura, en 1978, en un acto celebrado en la Biblioteca Nacional, en reconocimiento a su ardua labor en el campo de la psiquiatría y en su papel como escritor. Y por su destacado rol en la sociedad dominicana, fue investido de profesor honoris causa por las universidades Mundial y Central del este. Este 1 de marzo del 2019, el despacho de la Primera Dama de la República, develizó una estatua en el Centro de Rehabilitación Psicosocial y Desarrollo Humano (Reside), como un homenaje a la memoria del psiquiatría Antonio Zaglul.

Sus obras literarias

Entre ellas se destacan Sicología del Dominicano, Ensayos Biográficos, Despreciada en Vida y Olvidada en Muerte; escrita en 1980, biografía de la primera médico dominicana, doctora Evangelina Rodríguez Perozo, entre otras.

Murió el 3 de junio de 1996, a los 76 años de edad.

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