Los disturbios en París eclipsan las reivindicaciones del 1 de mayo

63

París, 1 may (EFE).- Los disturbios de grupos radicales en la manifestación de París este miércoles eclipsaron las demandas del 1 de mayo de los sindicatos franceses que, además de divididos, han quedado relegados a un segundo plano desde el inicio de las protestas de los “chalecos amarillos” hace más de cinco meses.

Los conocidos como “black blocs” y algunos “chalecos amarillos” protagonizaron los enfrentamientos con las fuerzas del orden, que habían desplegado un dispositivo de 7.400 agentes en la ciudad ante mensajes en las redes sociales que anunciaban un desencadenamiento de violencia, y que al final no fue tan grave.

No obstante, al menos 24 manifestantes y 14 antidisturbios resultaron heridos en esta marcha que reunió a 80.000 personas, según el principal sindicato convocante, la Confederación General del Trabajo (CGT), y 28.000 según los datos provisionales del Ministerio del Interior.

Los primeros choques con la policía empezaron antes incluso de que la manifestación echara a andar desde la estación de Montparnasse, cuando grupos de “black blocs” que se habían fundido entre la multitud lanzaron proyectiles a los agentes.

En su respuesta con gases lacrimógenos, una de las cargas policiales afectó al cortejo del secretario general de la CGT, Philippe Martínez, que tuvo que ser evacuado temporalmente cuando era abucheado por un grupo de radicales.

A su vuelta a la marcha, Martínez se quejó de la acción de las fuerzas del orden y pidió responsabilidades al ministro del Interior, Christophe Castaner. Su sindicato, en un comunicado, calificó lo ocurrido de “escandaloso” e “inadmisible en nuestra democracia”. Otro de las centrales convocantes, la Federación Sindical Unitaria (FSU) se retiró de la marcha a la vista del nivel de violencia.


Queremos ofrecerte lo mejor de nosotros
¿Te gusta el contenido de este artículo?

Compartir
Noticia anteriorEl emperador Naruhito inaugura su mandato con un homenaje a su padre
Noticia siguienteEl fiscal general de EE.UU. defiende su gestión del informe de la trama rusa