El arte de confeccionar tabaco

Una vez que el fabricante termina de envolver las hojas de tabaco, el producto es llevado al horno para luego comienzar el proceso de fermentación donde potenciará su aroma y sabor por alrededor de seis meses. Danny Polanco
La elaboración del tabaco abarca desde su cultivo, enrollado, almacenamiento y empaquetado

Todo fumador tiene claro que en un buen cigarro se puede encontrar placer, sin embargo, muchos desconocen cómo es el proceso para la elaboración de este producto, que resulta ser uno de los más exportados del país.

Desde su cultivo hasta el control de calidad que se ejecuta durante su elaboración, almacenamiento y empaquetado, este tipo de cigarro requiere de mucha dedicación para que tenga calidad y pueda ser apreciado por el consumidor.

Sobre esto, Franklin Cotes, gerente de Producción en Caoba Cigars, explica que una vez que se tengan las hojas de tabaco, después de su cultivo, se inicia el proceso para su posterior envoltura.

“Un cigarro de buena calidad lleva cinco tripas (hojas): ligero, que aporta sabor, la hoja del olor, que propicia el aroma y la quincena, la combustión. Éstas se envuelven en una cuarta hoja llamada capote, y para su presentación se utiliza la capa”, manifiesta Cotes.

Aclara que dependiendo del tipo de cigarro que se vaya a elaborar: suave, medio o fuerte, se escoge la cantidad de hojas.

Confección

Aunque el capote y la capa vienen secas, las demás hojas vienen húmedas, por lo que se deben colocar en el horno para proceder a trabajarlas, comenta el experto.

“Antes de llegar al proceso de envolturas las hojas se mantienen en cajones, para luego, sobre una tabla, recortar sus imperfecciones con una chaveta y envolverlas una por una”, dice.
Cotes destaca que al finalizar el enrrollado el tabaco se coloca en el molde donde se corta al tamaño establecido, mientras que para darle una forma recta, se utiliza una prensa por alrededor de unos 30 a 35 minutos.

“Más adelante se procede a ubicarlo en el horno durante seis horas , a una temperatura a más de 100 grados Fahrenheit”, manifiesta.

Al finalizar esta etapa, se busca conseguir su añejamiento, es por ello, que se lleva a un cuarto donde es guardado en contendores de cedro a una temperatura de 30 a 32 grados. Allí debe durar como mínimo seis meses antes del empaque. Costes asegura que esto permitirá que se entremezcle el aroma donde las hojas de tripa, capote y capa, forman una perfecta unidad.

Según Cotes, una vez que el cigarro esté terminado, se le coloca la etiqueta que contiene, por ejemplo, el tamaño, el nombre de la tabacalera y su fecha de envejecimiento”, puntualiza.

Franklin Cotes, experto en la producción de tabaco.

Elementos
Para el proceso de la elaboración del tabaco se utiliza una enrroladora, una prensa, una tabla, una chaveta, moldes y un cortador (para la medida exacta del cigarro).

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