“En la vida he hecho todas las cosas que de niño soñaba hacer”

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Trabajó un tiempo con la Juventud Obrera Católica de Costa Rica y estuvo en Cuba cuando inició la Revolución Cubana.
Gómez Cerda, escritor y activista por los derechos de los trabajadores, cuenta cómo ha cambiado la lucha sindical y cómo se han ido relegando las ideas

José Gómez Cerda es un escritor y luchador por los derechos de los trabajadores. Más de la mitad de su vida la ha dedicado a tratar de conseguir conquistas de corte laboral y social para la clase trabajadora dominicana, una lucha que si bien le satisface y enorgullece enormemente, también ha puesto en peligro su vida.
Es un hombre que vive de manera austera y proclama que siente gran alegría por poder decir que en la vida ha logrado hacer todas las cosas que soñó hacer desde niño. De la vida modesta destaca lo satisfactorio que es vivir feliz con lo que se tiene y valorar lo que se alcanza con esfuerzo. “Una vida austera te da la satisfacción de vivir contento con lo que tienes, no aspirar a tener riqueza”.

1. Bulla en la capital
Nací el 28 de junio de 1939 en Baracoa, un barrio de Santiago. Soy de Santiago y hago bulla en la capital. Mi padre se llamaba José Nicolás Gómez, y mi madre Graciela Cerda vda. Gómez, murió a los 105 años. Tengo una tía llamada Cecilia Cerda que vive en Nueva York y tiene 105 años también. Me formé en Santiago con los sacerdotes franciscanos. Mi papá y mi mamá eran muy religiosos, por eso digo que yo nací convertido. Mi tía fue la que nos dio ilustración literaria. Ella nos leía cuentos y novelas desde pequeños. Papá era un hombre de trabajo. Mi formación se la debo a mi tía, Cecilia Cerda. Somos 23 hermanos de padre. Yo soy el número 18. Mi mamá era muy religiosa, pasaba dos horas rezando todas las noches, por todo el mundo y atendiendo a las personas. Ella y dos hermanas de ellas fueron criadas en un convento en Santiago. Tuvieron una educación estricta de disciplina y responsabilidad.

2. Austero
De niño pensaba que sería comerciante, porque en mi juventud yo trabajaba en una farmacia, pero después que me di cuenta de que si uno tenía un reloj de 500 pesos y uno de cinco mil, era lo mismo, porque los dos daban la hora, me convencí de que lo mejor era llevar una vida austera, con las cosas necesarias. Una vida austera te da la satisfacción de vivir contento con lo que tienes, no aspirar a tener riqueza.

3. Trabajo en la capital
Comencé a trabajar a los ocho años, por limitaciones económicas de la familia, pero fue una niñez y una juventud muy feliz. Pobre, muy pobre, pero feliz. Nuestros padres nos protegieron, nos dieron formación del trabajo y buena educación. Trabajaba en Santiago, en una farmacia que se llamaba Farmacia Caridad, y por cuestiones familiares la empresa se dividió y yo vine a la capital a trabajar con uno de ellos a una empresa que se llamaba “La Química CxA”. Cuando eso estaba la Feria de la Paz, y para un cibaeño era una gran atracción conocer La Feria de la Paz y ver todas las cosas que se hacían allí. Trabajé después en La Mercantil Antillana, que era una tienda de repuestos y estudié en La Escuela de Peritos. Terminé mi bachillerato, que no lo había podido terminar en Santiago. Me enrolé, primero al Movimiento Cooperativo. Era tesorero de una cooperativa en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús. El movimiento cooperativo nació en las parroquias. Teníamos una cooperativa de carbón. No habían muchas estufas, entonces se compraba carbón al por mayor y a las amas de casa se les vendía casi un 50 por ciento más barato que en la calle. Después en San Juan Bosco fue que comencé con la Juventud Obrera Católica.

4. Autodidacta
Me hice bachiller en la capital y mi formación ha sido autodidacta. Lo que yo conozco de formación sindical sí lo hice a nivel académico. Tú sabes que aquí hay escuelas para choferes, para estudiar belleza, hay escuela para todos, pero no hay escuelas para escritores. En la universidad te pueden dar literatura, cada universidad tiene una escuela de comunicación social o de Medicina, pero ninguna tiene una para escritores y una de las ideas que he tenido es tratar de hacer una escuela para escritores, por eso, en la Academia Humanista, que dirijo, impartimos cursos sobre el arte de escribir. Es muy difícil en el Movimiento Sindical encontrar quien escriba.

5. Sindicalista
Fui presidente de la Juventud Obrera Católica, en tiempos de Trujillo. Fui el último presidente. Durante una actividad en la cual pronuncié unas palabras, parece que dije algo, aunque nunca recuerdo qué fue lo que dije, y que a la policía no le gustó. Sucede que cuando yo terminé mi alocución, se me acercó alguien y me dijo que le diera una copia de las palabras que yo había pronunciado. Esa persona me dijo que lo iba a publicar en el periódico elCaribe, pero él no era periodista, él era de la policía. Eso motivó que a los 18 años tuviera que salir exiliado. Me fui a vivir a Nueva York, después a Puerto Rico, Costa Rica y Cuba. Estuve fuera más de dos años. Estando en Nueva York fundamos la JOC Hispana. Trabajé un tiempo con la Juventud Obrera Católica de Costa Rica, que era una de las mejores. Estuve en Cuba cuando inició la Revolución Cubana. En Puerto Rico, estudié Sincalismo, en la Universidad de Río Piedras. Con otro compañero sindicalista, Henry Molina, nos fuimos a estudiar a Venezuela, sindicalismo. La muerte de Trujillo nos sorprendió estudiando, pero no regresamos sin terminar el curso. Regresamos en enero de 1962 y creamos la Confederación Autónoma de Sindicatos Cristianos. De esa época quedamos vivos, Gabriel del Río, Henry Molina y yo. En ese mismo año comencé a escribir. El primer libro que escribí fue sobre libertad sindical. Para nosotros la base fundamental es la educación.

6. Después de Trujillo
Había una efervescencia en el país, con deseo de organizarse después de 31 años de no tener sindicatos, ni asociaciones libres. Entonces se formaron centenares de sindicatos. La primera organización que se formó fue el Frente Obrero Unido Pro Sindicato Santo Domingo. Esa organización tuvo influencia del PRD, de Unión Cívica y la Embajada Norteamericana. Cuando regresamos hicimos dos actividades importantes. Una de ellas fue incluir a los campesinos dentro de la actividad sindical y se creó la Federación Dominicana de Ligas Agrarias Cristianas, que todavía existe. Segundo, creamos la Federación Nacional de Trabajadores de la Caña.

7. El de antes y el de ahora
El movimiento sindical ha cambiado, pero también la política. Antes, en la política, las universidades y en el Movimiento Sindical, lo que se discutía eran las ideas, ya en la política no se puede hablar de ideas. Todo se basaba en principios, ya eso no es así. Es una pena porque las ideas tienen valor. Antes se discutía más.

8. Periodista
Trabajo en periodismo digital, tengo una página web. Tengo un blog que se llama Periodistas y Escritores. Escribo para Acento, para Catholic.Net, que es una cadena católica, donde escribo un artículo mensual de contenido religioso. Escribo para Wall Street Internacional, un portal mundial que publica en cinco idiomas y que es visto por cuatro millones de personas mensuales. Tengo en Internet 10 mil documentos de diversos temas, como religiosos, políticos, sindicales. Eso me ha dado capacidad para entender la teología y la filosofía. Soy graduado del IDP y por muchos años fui profesor del IDP, Instituto Dominicano de Periodistas. Soy presidente de la Asociación Nacional de Periodista y Escritores, que es quien organiza la entrega del premio Caonabo de Oro. Soy presidente de la Central Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Pensionados, Jubilados y Adultos Mayores. Soy el director de la Academia Humanista. He escrito 51 libros, 32 en papel y 19 digitales.

9. Hijos y nietos
Tengo cuatro hijos, tres viven en el extranjero y uno vive aquí. Ahora estoy soltero. Tuve una primera esposa que murió muy joven, a los 23 años, ella era mejicana, tuvimos un hijo, que vive en Santiago, y que ahora es instructor de deportes. Tengo cuatro nietos, dos hembras y dos varones. En Santiago tengo una nieta y un nieto y en Bélgica están los otros dos.

10. A pesar de las tristezas…
La muerte de mi primera esposa fue muy triste. Ella padeció de cáncer de seno, se atendió aquí, aunque murió en Méjico. La muerte de los padres es algo natural, por la edad. Otro episodio difícil fue la prisión, aunque me siento bien de haber estado en prisión porque siento que fue por una buena obra, que es defender a los trabajadores. Por otro lado, puedo decir que en la vida he hecho todas las cosas que de niño soñaba hacer. No aspiro a tener ningún cargo, ni posiciones, ni a ser rico. Eso me llena de satisfacción. Vivo una vida feliz.

Derecho de los trabajadores

“Ha valido la pena la lucha sindical. En todas partes del mundo la lucha sindical se desarrolla en defensa de los trabajadores, de sus derechos y de sus libertades. Cuando tenía 17 años le pedí a Dios que no permitiera poner mi talento al servicio de ningún hombre rico. Nunca he trabajado con ningún patrón. He trabajado con educación, en sindicalismo, como periodista, como defensor de los consumidores, pero nunca he puesto mi talento al servicio de ningún patrón. He sido viceministro de Trabajo. Mi política es no pertenecer a ningún partido político, porque si estás en un partido y éste está en el poder, tienes que hacer lo que te diga el partido al que perteneces, y pasa lo mismo si estás en la oposición. Trabajo”.

Ideas
“El movimiento sindical ha cambiado, pero también la política. Antes, en la política y en el Movimiento Sindical, lo que se discutía eran las ideas, ya en la política no se puede hablar de ideas”.

Internet
“Trabajo en periodismo digital, tengo una página web, con 10 mil documentos de diversos temas, como religiosos, políticos, sindicales. Eso me ha dado capacidad para entender la teología y la filosofía”.

Escritor
Soy presidente de la Asociación Nacional de Periodistas y Escritores y director de la Academia Humanista. He escrito 51 libros”.

Aporte
Escribo para Wall Street Internacional, un portal mundial que publica en cinco idiomas y que es visto por cuatro millones de personas al mes”.

Formación
Me hice bachiller en la capital y mi formación ha sido autodidacta. Lo que yo conozco de formación sindical sí lo hice a nivel académico”.

Exilio
Durante una actividad pronuncié unas palabras, y a la policía no le gustó. Eso motivó que a los 18 años tuviera que salir exiliado”.