“El teatro tiene que ser leal a lo que creemos”

Nuestra entrevistada es egresada de la Escuela Nacional de Arte Dramático, donde labora como docente. Ha trabajado para la compañía Otroteatro y el colectivo Maleducadas. Su carrera como actriz la desarrolló con el director y autor dominicano Haffe Serulle, al punto de que en 2013 recibió una nominación a los premios Soberano como Mejor Actriz, por su actuación en el espectáculo Tinglado de Acero, creación de Serulle. En el 2013 viajó a París, donde realizó una maestría en “Puesta en Escena y Dirección Teatral” en la Universidad de Nanterre París X. Y el pasado 2015 fue galardonada por el Centro Nacional de Teatro de París por la pieza teatral “Un pedazo de muñeca de Lilli Jolie”, que se estrena este próximo 6 de abril en la Sala Ravelo del Teatro Nacional. 

¿Qué buscas con esta pieza teatral: “Lilli Jolie”?
Poner en evidencia la rutina de tres personas que trabajan en una fábrica. El efecto que produce en la manera de pensar y comportarse de una persona, el realizar una misma acción diariamente. Me interesa reflejar este ambiente laboral como cierta forma de esclavitud; esclavitud generada por la falta de conocimiento de los empleados sobre sus derechos; la falta de educación en general, pero también los bajos salarios a los que está impuesta gran parte de la población de nuestro país. ¿Callar o morir en la miseria? Este es el dilema esencial de esta pieza teatral.

¿Algún tema especial que deseas transmitir con los libretos escritos al momento y los venideros?
El individuo como ser racional y su manera de comportarse y relacionarse con el mundo.

¿Por qué no dejar morir el teatro?
Porque es la única manera de expresarnos o quizás de mostrar la realidad que vive este país, dañado por la corrupción. Y nosotros, el pueblo, sin darnos cuenta en muchos de los casos, somos arrastrados hacia el abismo. De repente nos preguntamos quién nos trajo o cómo llegamos a este borde tan peligroso. ¡Podríamos hasta caer!, ¡podríamos hasta morir luego de caer! Por esta razón afirmo que el teatro es una manera sana de mostrar nuestra realidad como pueblo y como individuos, como raza, como seres; no sólo aquí, sino en cualquier parte donde nos encontremos.

¿Entiendes es difícil sostenerlo en nuestro país?
No. Pero falta voluntad de parte del
Estado; programas accesibles a todos, acompañamiento a los artistas jóvenes egresados, por ejemplo, de la Escuela Nacional de Teatro. Da pena ver que luego de cuatro años de estudios, de pronto se topan con el famoso vacío, con el “no sé qué voy hacer, ¿dónde trabajaré, qué hago ahora?”. Todo esto por falta de guía, acompañamiento. Y esto es sólo uno de los casos más privilegiados, porque si nos vamos más adentro, en los barrios de nuestro país, las oportunidades que tiene un joven de desarrollarse son muy pocas. Hay que tener “suerte” o apretarse el cinturón, y caminar sin pensar siquiera qué sucedería si nada pasara.

¿Debe ser provocador el teatro?
Creo que no hay una respuesta única. Toda puesta en escena tiene su lado provocador, dependiendo de los gustos y de lo que se esperasver en un espectáculo teatral. Pienso que tiene que ser leal a lo que creemos, auténtico a nivel de creación, sincero… tanto la escritura literaria como cualquier otra expresión artística son actos nobles que surgen desde el espíritu.

¿Cómo medir el éxito de una pieza?
Pregunta un tanto complicada de explicar. Desde el ojo crítico todo se subdivide. Si van muchas personas a ver el espectáculo podríamos afirmar que tuvo éxito en taquillas. Sin embargo, no podríamos comprobar si tuvo éxito en cuanto a puesta en escena, que son dos cosas diferentes. Para que una puesta en escena sea exitosa debe tener muchos puntos a favor: público recurrente, buenas interpretaciones, una interesante propuesta escénica, escenografía funcional, creación de luces y sonidos que despierten la imaginación, entre otros. Lo cual es difícil. Ahora bien, si nos limitamos sólo a lo que vemos, un espectáculo desde mi punto de vista es exitoso cuando acapara la atención del público y cuando lo que vemos enriquece nuestro intelecto como persona. l

Residencia
Fui invitada a La Chartreause (Centro Nacional de Escritura Teatral Francés) para la escritura de mi próxima pieza, “Les innocents de Mortrovich”.

Capacidad
Los artistas de nuestro país, todos sin excepción, tienen mucho talento, motivación, empeño… Son muy trabajadores”.

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