Desarrollan una vacuna para combatir el VIH

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La vacuna ha sido probada en monos.

Se trata de una vacuna mosaico, que toma “retazos” de diferentes cepas del virus y las combina para generar respuestas inmunológicas favorables.

Desarrollar una vacuna contra el VIH es uno de los grandes retos de la medicina moderna. Una de las principales dificultades es que el virus es muy diverso genéticamente -más que la gripe incluso-, así que es difícil diseñar una respuesta única que funcione contra todas las cepas que existen en el mundo. Sin embargo, los científicos trabajan actualmente en una de las candidatas más prometedoras, una inoculación que podría atajar el problema de la diversidad genética del VIH y reducir el riesgo de nuevas infecciones.

“Ad26/Env” es sólo el quinto prototipo de vacuna contra el VIH que ha progresado hasta la fase de ensayos de eficacia en humanos en 35 años de epidemia”, señala Dan Barouch, director del Centro de Investigación de Virología y Vacunas del Centro Médico Beth Israel Deaconess, profesor de Medicina de Harvard y autor principal de la investigación. Los resultados de la misma aparecen detallados este sábado en la revista The Lancet.

Para el desarrollo de esta nueva vacuna los investigadores se han basado en “vacunas mosaico”, que toman retazos de diferentes cepas del virus y los combinan para generar respuestas inmunológicas capaces de abarcar una amplia variedad de subtipos en todo el planeta.

La versión experimental de esta inoculación contra el VIH-1 (el tipo que causa la mayoría de las infecciones en todo el planeta) ha conseguido generar respuestas inmunes frente al virus en adultos sanos y ha sido bien tolerada. “Además, la vacuna ha proporcionado una protección del 67% contra la infección viral en monos”, añade Barouch.

Al mismo tiempo, los científicos advierten que los primeros resultados deben interpretarse con cautela, especialmente teniendo en cuenta los desafíos inherentes al desarrollo de una vacuna contra el virus y a que la capacidad de inducir respuestas inmunológicas específicas contra el VIH no implica necesariamente que la vacuna vaya a proteger a todo el mundo de la infección.