Palacio de Bellas Artes: referente arquitectónico con 62 años de historia

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Ubicado en una especie de montículo, el edificio cuenta con cuatro fachadas y entradas con escalinatas en cada una de ellas. Juan Tomás Valenzuela.
La obra fue diseñada por Francisco Manuel Batista Bisonó y construida por el ingeniero Bienvenido Martínez Brea

El Palacio Nacional de Bellas Artes es una de las edificaciones arquitectónicas más importantes de República Dominicana, cuyo origen se remonta a la época de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.

Fue el 15 de mayo de 1956 cuando se inauguró el hoy Palacio de Bellas Artes Freddy Beras Goico, en un lucido acto social que atrajo la atención de la clase alta de la ciudad, como funcionarios, oficiales de alta graduación de las Fuerzas Armadas y miembros del Cuerpo Diplomático. La prensa, durante semanas, se mantuvo publicando sobre la obra, y su apertura fue transmitida por radio y televisión por La Voz Dominicana.

Con esta obra se inició una etapa de importantes realizaciones artísticas, movimientos de creación, difusión y animación cultural, gestados entre las paredes del imponente edificio.

De acuerdo con registros históricos, en el primer quinquenio, tras su inauguración, el público asistente estaba conformado por grupos de clase social alta y relacionados con el régimen trujillista, mientras que después de la muerte del dictador empezó la democratización de ese espacio y se extendió a conciertos y espectáculos para el público en general, que, por lo general, compartía su interés por la música, el teatro, la danza y las artes visuales.

De acuerdo con el libro “El Palacio de Bellas Artes 1956-2008”, de la historiadora dominicana Myrna Guerrero, publicado en el 2008, los asistentes al Palacio tras el ajusticiamiento del tirano eran estudiantes de las diversas academias artísticas.

El Palacio de Bellas Artes fue concebido dentro del Plan Bienal de Construcciones Escolares desarrollado entre 1950 y 1952, mientras Joaquín Balaguer ocupaba la Secretaría de Estado de Educación.

Su propósito, de acuerdo con el libro “El Palacio de Bellas Artes 1956-2008”, de la historiadora dominicana Myrna Guerrero, publicado en el 2008, fue construir un espacio para albergar la Dirección General de Bellas Artes y sus dependencias: La Orquesta Sinfónica Nacional, el Teatro Escuela de Arte Nacional, el Conservatorio Nacional de Música y Declamación, la Escuela Nacional de Bellas Artes, la Escuela de Ballet y Danzas Folklóricas y la Galería Nacional de Bellas Artes.

La obra, con 13,375 metros cuadrados de construcción, en un solar de 24, 700 metros cuadrados, fue diseñada por Francisco Manuel Batista Bisonó (Cuqui). Fue iniciada en el 1952, a cargo de la Compañía Ingenieros Asociados, Sociedad Civil, presidida por el ingeniero Bienvenido Martínez Brea (Bebecito).

“Se realizaron dos diseños para ser sometidos a quienes, en definitiva, determinarían la decisión de la orientación de este programa arquitectónico, uno de ellos de inspiración neoclásica y otro más audaz y simple, dentro del espíritu racionalista. El doctor Balaguer desestimó la segunda propuesta, determinación que contó con la anuencia de la señora María Martínez de Trujillo, a pesar de que los costos para la ornamentación exterior e interior de la propuesta seleccionada superaban a los del proyecto rechazado”, relata la historiadora en su libro.

En el diseño del Palacio de Bellas Artes de líneas neoclásicas, siguiendo el modelo del templo griego con tres partes: pronaos, naos y opistodomus, Cuqui Batista propuso un edificio de tres cuerpos independientes y sin comunicación, sugerencia que fue modificada durante la construcción.

“La arquitectura neoclásica es un estilo arquitectónico que produjo el movimiento neoclásico que comenzó a mediados del siglo XVIII, por una reacción contra el estilo barroco de ornamentación naturalista, así como por el resultado de algunos rasgos clasicistas nacidos en el barroco tardío”. (Wikipedia).

El auditorio, hoy Sala Máximo Avilés Blonda, fue el escenario privilegiado de conciertos, representaciones dramáticas, óperas, espectáculos de danza, mimo y folklore que representó la principal sala de espectáculos de la República Dominicana hasta la inauguración del Teatro Nacional, en 1975.

Los asistentes al Palacio, tras el ajusticiamiento del tirano, eran estudiantes que formaban grupos artísticos, actores, músicos y técnicos, donde se les proporcionó la oportunidad de estar en contacto permanente con las expresiones artísticas de formación académica, que para muchos significó el acceso a la profesionalidad artística.

Ubicado en una especie de montículo, el edificio cuenta con cuatro fachadas y entradas con escalinatas en cada una de ellas. Las fachadas están decoradas con columnas monumentales de capiteles dóricos que sostienen el entablamento.

La construcción de esta obra constituyó un reto para los ingenieros, ya que el diseño seleccionado tenía características neoclásicas y utilizaba un vocabulario ornamental del cual no había muchos referentes en nuestro país. Toda la estructura fue diseñada y construida por ingenieros dominicanos.

La institución cultural fue construido por un costo total de RD$1,555,000.00. Está ubicada en un lateral del Ministerio de Educación, limitada al norte por la calle Arístides Fiallo Cabral, al sur por la Avenida Independencia, al este por la calle Mahatma Gandhi y al oeste por la Avenida Máximo Gómez.

La obra se destaca dentro de la arquitectura de RD

De acuerdo con el arquitecto Alex Martínez Suárez, nieto de Alejandro Martínez Martínez, quien ejecutó la obra junto al ingeniero Bienvenido Martínez Brea (Bebecito), la construcción de Bellas Artes representó un hecho importante para la historia de la arquitectura dominicana, ya que se trata de “un edificio neoclásico muy bien logrado e imponente, en un emplazamiento privilegiado, un área que refleja la expansión de la ciudad. Es un edificio que se ha sabido conservar definitivamente a través de la historia, a pesar de todo”. Martínez, asimismo expresa que, aunque ha sido remozado en varias ocasiones, aún mantiene su estilo, pese a las discusiones de que, debido a que se estaba construyendo justo en los años del complejo urbano de la Feria de la Paz y la Confraternidad del Mundo Libre, si se hubiera optado por un estilo más moderno, su trascendencia hubiese sido mayor.

Alex Martínez S.
Era un edificio imponente, en un emplazamiento privilegiado, un área que refleja la expansión de la ciudad. Y ha sido bien conservado”.

Mirna Guerrero
La obra, en su momento, fue incriticable y considerada por los ingenieros de la época como una obra importante”.

Costo
El Palacio de Bellas Artes se levantó por un costo total de RD$1,555,000.00, incluyendo construcción, mobiliario y decoración.