¿Cuándo parará la sequía?

175

NUEVA YORK. La pregunta que da pie al presente artículo es por lo siguiente: Que el boxeo profesional dominicano encuentre el camino del éxito. En esta ciudad, los dominicanos aficionados al boxeo esperan que pronto haya por lo menos un nuevo campeón mundial criollo.

Hace apenas dos años el boxeo de paga se observaba lleno de gozo, de éxitos y con altas perspectivas. ¡Nada de ese positivismo se ve en estos tiempos!

Javier -El Abejón- Fortuna, Juan Carlos Payano, Argenis Méndez, Félix Valera, Elio -Enai- Rojas, Jonathan Guzmán y Claudio Marrero, acapararon la atención de la fanaticada local.

Habían ganado sendos títulos mundiales. Y el que se veía más sólido era El Abejón Fortuna quien se coronó por primera vez monarca del mundo el ocho de diciembre de 2012, en Las Vegas, Nevada. Conquistó el cetro pluma de la Asociación n Mundial de Boxeo (AMB) al derrotar al irlandés.

En su primera defensa, falló en el intento de retener el cinturón amebeísta de las 126 libras…y falló sin que le pegaran un solo puño.

Unos cuatro meses después de haber conquistado la corona, cuando fue tres veces a la báscula, no hizo el peso de regla. Entonces perdió la faja en el pesaje.

Iba a defender su cinturón ante el mexicano Miguel Zamudio a quien, menos de dos minutos, masacró en pelea celebrada en Atlantic City. Es la misma historia de los otros excampeones. Igual que El Abejón Fortuna, pasaron a ser titulares efímeros. Claudio Marrero, no fue ni la sombra -en el momento que hizo la primera defensa de su corona pluma- de lo que había hecho en abril del pasado año cuando noqueó en el primer asalto al peruano Carlos Zambrano.

A ver si pueden

Juan Carlos Payano y El Abejón Fortuna, Félix Valera y Claudio Marrero, por la experiencia que tienen, podrían agenciarse de nuevo coronas mundiales. Enai Rojas, Argenis Méndez y Guzmán están lejos de volver a ser titulares.

Incluyamos ahora a Carlos Adames quien acaba de dar una soberbia demostración en Nueva York al vencer al mexicano Alejandro Barrera.

¡Ojalá se pueda parar la sequía!