Juan Bosch – Pedro María Pimentel y Antonio Imbert – 5

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Declaración de Pedro Maria Pimentel 1966, marzo 11. Archivo OGM

Según indicó esta Página la semana pasada, El Caribe publicó en su misma edición del 14 de marzo de 1966 el interrogatorio completo que se incluye más abajo, practicado a Pimentel por Juan Bosch y los guardias que lo cuidaban, firmado de puño y letra por el inculpado, interrogatorio que fue entregado al Cuerpo Diplomático, convocado a la casa de Bosch; a la Policía Nacional y a la prensa:

“El Caribe. 14 de marzo de 1966

“Documento entregado por Bosch

“A continuación se reproduce el texto íntegro de la nota entregada por el ex presidente Juan Bosch a los miembros del Cuerpo Diplomático el pasado viernes.

Santo Domingo, D. N.
11 de marzo de 1966

“Declaración hecha por el nombrado Pedro María Pimentel, sin cédula, natural de Arroyo Hondo, La Vega, residente en el Barrio Nuevo, calle 30 (treinta), en relación a una misión que cumplía al ser sorprendido en el patio de la residencia del profesor Juan Bosch.

“Hace siete días, un grupo de gringos nos propusieron a un grupo de muchachos del barrio nuevo, que queda frente a la fábrica Cerveza Presidente, que nos iban a pagar $50 dólares para que nosotros viniéramos al patio de la casa del Profesor Juan Bosch, y averiguáramos por dónde se podía llegar a la casa, sin ser visto por los centinelas. Ninguno aceptó esa misión.

“Anoche, a eso de las siete y media (7:30 pm), yo fui a un bar que queda cerca del Matadero a tomarme un refresco, cuando estaba allí, el sargento William que se encontraba acompañado de cinco soldados norteamericanos también, que pertenecen al campamento norteamericano situado en la Feria Ganadera, me llamó y me propuso nuevamente darme $50 dólares para que yo viniera a la residencia del Profesor Juan Bosch y averiguara por dónde se podía llegar sin ser visto por los centinelas.

“Los demás soldados que le acompañaban dijeron que había que acabar con esos ranas y con el Profesor Bosch, para que haya tranquilidad en este país.

“Yo me hice cargo de la misión, y salí a las 8:00 A.M. de mi casa y me metí por una puerta de cemento que hay por la autopista llegando por el monte hasta el patio de la casa sin que nadie me viera. Cuando me encontraba en un cocalito que hay detrás de la casa, me metí en un hoyo debajo de una mata de coco, me vio una muchachita y se lo informó a una señora que vive al lado del cocalito. Cuando yo vi que esa señora salió corriendo a informarle a los guardias que se encuentran en la casa del Profesor Juan Bosch, salí huyendo por el monte, pero los guardias corrieron detrás de mí para atraparme. Al llegar a la autopista me sorprendió un rana y me hizo preso.

“Los informes que yo recogiera de aquí debía llevárselos al sargento William a la oficina donde anota lo que ellos utilizan para trabajar, que está al de lado de donde botan la basura.

“(firmado) Pedro María Pimentel

“Nota: El preso, Pedro María Pimentel es sobrino de José Agustín Pimentel, dueño de almacenes y de la factoría de Arroz Astoria. Es millonario y muy amigo de Antonio Imbert.

“El sargento William estuvo presente durante la tortura de Luis Castillo Pulgar, preso en la Policía el 5 de febrero, confundiéndolo con un hombre rana.”

Este documento entregado por Juan Bosch, en que se hacía referencia a José Agustín Pimentel, ocasionó una reacción de éste, que reproducimos a continuación. También ocasionó reacciones de Antonio Imbert y de la Fuerza Interamericana de Paz, que reproduciremos en Páginas de las siguientes semanas:
Carta a El Caribe de J. Agustín Pimentel:

“Santiago, R.D.
14 de marzo de 1966

“Señor Director:
“En la edición de hoy de ese importante rotativo, aparecen unas declaraciones del profesor Juan Bosch, en las cuales afirma que soy tío de un señor de nombre Pedro María Pimentel, apresado en las inmediaciones de su residencia, agregando que soy millonario y amigo del general Antonio Imbert Barrera.

“Deseo aclarar públicamente que el señor apresado por el “crimen” es hijo de un sobrino natural mío, no creyendo que se me pueda involucrar en nada por este lejano parentesco, toda vez que mientras el señor Bosch se encontraba en playas extranjeras, mi hijo Juan Orlando luchaba del lado constitucionalista en la revolución de abril y fue deportado por tal razón del país, sin que yo me vanaglorie de esto y haga alardes de ello.

“En cuanto a la amistad que me atribuye con el general Imbert, puedo decirle que ni siquiera conozco personalmente a este señor, debiendo decir mejor que soy amigo de Antonio Guzmán, su cercano colaborador, así como de Ramón Emilio Cabrera, presidente del PRD de Mao, del ex senador de la República Andrés Brito, así como de cientos de seguidores de su partido. Conste aquí bien claro, que si tuviera algún vínculo con el general Imbert me enorgullecería de decirlo, ya que considero la lealtad como la mejor y más importante virtud de los hombres.

“En cuanto que sea propietario de una factoría de arroz y millonario, debo decir que soy presidente de la factoría Astoria C. por A., de esta ciudad, empresa donde laboran más de 200 obreros regularmente, y la cual ha llegado a lo que es hoy, por el esfuerzo de mi trabajo durante 30 años de mi vida, sin ayuda de nadie y luchando a brazo partido contra todo género de obstáculos, lo cual me enorgullece.

“Me agradaría ser millonario cosa que hasta ahora no he conseguido, y me comprometo a comunicárselo al señor Bosch si algún día llego a serlo.

“Con ruegos de que estas declaraciones figuren en el espacio lugar que consideren apropiado, me es grato aprovechar la ocasión para saludarle, muy atentamente,
“J. Agustín Pimentel”.
Continuará la próxima semana

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