“El arte como modo de conocimiento es mi verdadera pasión”

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Aunque trabaja en el sector artístico español, Farías nos cuenta que sus trabajos están influenciados tanto por la cultura europea como por la dominicana.

Héctor Luis ha tenido una notoria trayectoria tanto en el país como en el extranjero. Su origen humilde no le ha impedido perseguir sus sueños y aspiraciones artísticas, ya que se ha convertido en uno de los jóvenes estudiantes más destacados en el área de la proyección cultural dominicana. Farías recibió influencias artísticas y pedagógicas de parte de su madre, Mercedes Bautista, pedagoga docente de formación, y su padre, Ernesto Farías, organizador de fiestas de palos en la provincia de San Juan. Es así como desde el hogar emprende su “vuelo” hacia la inspiración, la sensibilidad, el emprendurismo, el arte y la cultura; precisamente estos últimos constituyen su carrera profesional y gran pasión. “A mis siete años llegué a la Escuela Nacional de Bellas Artes en República Dominicana, donde fui elegido para formar parte de un grupo de artistas que iniciaríamos un camino de formación profesional en las artes”, recuerda el coreógrafo dominicano, residente en Madrid, España. A sus 26 años, es gestor cultural, abogado, asesor artístico y coreógrafo.

¿Por qué los bailarines y coreógrafos están estigmatizados como homosexuales?
Podemos decir que es un colectivo que, dada su educación, apertura de mente y el círculo del que se rodean comúnmente reconocen y asumen lo que son sin prejuicios ni miedos a no ser aceptados. Desde el surgir de las artes, generalmente son ejecutadas por personas de mucha sensibilidad y en el caso de la danza se requiere de mucho estilismo y conexión con lo más sublime; pero esto no quiere decir que todos sus ejecutantes sean homosexuales. A través del tiempo, los cánones establecidos por nuestra sociedad machista han influido con la idea de que la imagen estética del bailarín debe ser parte de un individuo homosexual, pero sería un pensamiento retrógrada. Sin embargo, los tiempos han dejado importantes sucesos en donde la homosexualidad se ha manifestado en cualquier plataforma de trabajo, en forma globalizada. Ser parte de la escena es lugar para todos, el mundo ha evolucionado en sentido intelectual de tal modo que somos capaces de elegir sin miedo ni prejuicios lo que deseamos ser.

¿Cuando te decidiste por este arte, cuál fue la opinión de tu familia?
Inicié en el año 2000 estudiando pintura en el Instituto Duartiano, años más tarde me incliné por el arte de la danza iniciando mis estudios en la escuela de danza urbana Núcleo Extremo y la escuela Ballet Teatro Dominicano. Mi familia me apoyó desde mis inicios, pero me llevaron a estudiar una carrera fuera del arte, Licenciatura en Derecho, cosa que hoy en día, aunque estudio lo que me gusta, agradezco, ya que el saber no ocupa lugar.

¿Cuenta RD con buenos bailarines?
Nuestro país cuenta con excelentes bailarines en cualquier género y estilo dancístico. Bailarines que no solo sirven como ejemplo por su técnica e interpretación, sino por su pasión, entrega y trabajo.

¿Cuál es el mejor baile que se te da?
Me considero un bailarín versátil, específicamente comercial, pero sigo cada día trabajando en mi formación como bailarín contemporáneo; de hecho, estudio pedagogía de las artes visuales, mención danza contemporánea en el Instituto de Danza Alicia Alonso de la universidad Rey Juan Carlos, Madrid. No obstante, curso la maestría de Gestión Cultural en la Universidad Complutense de Madrid, la cual me ha proporcionado muchas salidas de trabajo e intercambios culturales. Estos conocimientos han ampliado mi visión sobre las nuevas formas de trabajos dancísticos y su relación con la sociedad, y he podido entender el papel que juega la danza en los procesos de aprendizaje y la importancia de integrarla de forma globalizada.

¿Se “vive bien” en RD como bailarín?
Los profesionales de este arte en nuestro país viven de su profesión, pero aun así deben buscar otras fuentes de ingresos, ya que los ingresos fijos establecidos no son suficientes para vivir una vida digna. Podríamos decir que nuestro país a nivel dancístico ha evolucionado con el tiempo, existen compañías de danza públicas y privadas que realizan salidas de trabajos para los bailarines que tienen una formación sólida y nivel establecido, pero, honestamente, las salidas de trabajo son mínimas debido al proceso de aceptación que aún no han asimilado por completo nuestras autoridades y la sociedad, a diferencia de países desarrollados que apoyan este arte asistiendo a sus actividades y encuentros.

¿Qué define a un buen bailarín?
Educación, formación, constancia, trabajo, pasión, perseverancia, apoyo y medios. Un alto conocimiento cultural y la conexión con el ser y el sentir del otro en una expresión a través del cuerpo.

Espectáculos que llevan tu sello…
Gala de Carnaval Dominicano en Madrid, España; Gala de Música Urbana en Madrid, España; Noche Dominicana en Madrid, España, y Juegos Patrios Dominicanos Europa 2017.

¿Cómo se promueve la cultura a través del baile?
Desde tiempos inmemoriales se ha considerado la danza como parte integrante y esencial de la cultura y de los pueblos. Basta recordar la danza de David, los incas, los siux de América, los aztecas, taínos, entre otras, sin dejar de mencionar los inicios de la humanidad y las grandes conquistas del imperio guerrero romano conquistado por la cultura de Grecia. En la actualidad, la danza se ha desvirtuado como también la cultura de los pueblos y países, y esto es debido a la modernización, política, diversidad e innovaciones que traen consigo el siglo XXI; aun así, el arte de la danza persiste en cada país o región como vestigios de culturas primitivas, manteniendo una técnica intocable, pero renovada y adaptada a estos tiempos. La danza, como se ha dicho desde hace muchos años, es el lenguaje universal, por lo que no hay fronteras, idioma, religión, sexo ni condición que reste su valor. Desde que el ser humano existe, la danza surge con su propia naturaleza.

¿El mayor logro de un bailarín…?
Trabajar en lo que le gusta y le apasiona, demostrando que la danza no es solo movimiento, sino cultura en todos sus ámbitos, haciendo que esta llegue a los demás. Posicionar el arte de la danza como una carrera más para subsistir, ha sido y seguirá siendo una tarea difícil en el transcurrir de los tiempos. Un punto a destacar ha sido la consolidación de los programas de educación profesional de danza a nivel de licenciatura en los últimos años, un gran logro en este terreno.

Recomendación
Tenemos que darle un constante estímulo a ese conjunto de ideas, valores y prácticas que constituyen nuestra cultura e identidad para mostrar nuestra mejor cara al mundo”.

Consideración
El conocimiento humaniza al hombre y a través de él logramos mejores niveles de existencia, fundamental para la industria artística de nuestro país que se encuentra en vías de desarrollo”.