Reynaldo -Papi- Bisonó: “El Estadio Cibao se gestó en mi casa”

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Reynaldo –Papi- Bisonó: “Pasamos por la política sin ensuciarnos las manos”.
Aunque ha hecho vida en las águilas, ha realizado grandes aportes al beisbol, pues logró ampliar la liga a seis equipos y firmar grandes figuras del deporte

Reynaldo –Papi- Bisonó ha tenido una vida fructífera, pues se ha destacado en el ámbito deportivo, empresarial, político y social, y a sus casi 87 años, se mantiene militando en su equipo Aguilas Cibaeñas, asistiendo cada día a su oficina, desde donde despacha los asuntos propios de su función. Bisonó, quien es el directivo de más larga data que hay en estos momentos en el equipo del que ha sido presidente tres veces y gerente general 14 veces, se siente satisfecho con lo que ha logrado y agradecido de Dios por estar vivo todavía, y espera “estar un poquito más para ver otros triunfos de las Águilas Cibaeñas y que nuestro país siga encaminado por los mejores senderos”.

1. Infancia
Nací en Altamira, el 12 de agosto de 1931. Mis padres fueron Arturo Bisonó Toribio y Moraima Fernández. Fui el primer hijo, tuve dos hermanos: Arturo, que aún está vivo y Altagracia que murió recientemente. Cuando estábamos en edad escolar mi mamá me mandó donde mi abuelo, en el 1937, y cuando mi hermanito llegó a edad escolar también se mudaron a Santiago. Vivíamos en la parte baja de Santiago, que para aquel entonces era un pueblo pequeño. Estuve en varias escuelas, como la Academia Santiago; también fui enviado a La Vega al Colegio Juan Pablo Duarte y más adelante estudié en el Instituto Iberia, lo principal era la educación. Mi mamá era una mujer extraordinaria, siempre se ocupó de nosotros. Nacimos de una familia muy pobre, mi padre pasó mucho trabajo y por eso se empeñó en darnos lo mejor”.

2. Atletismo y estudios
A los 15 años me enviaron a estudiar a una academia militar en West Virginia, Estados Unidos, donde hice el bachillerato. Allí me destaqué como corredor de campo y pista obteniendo magníficas actuaciones, llegando, en una ocasión a romper un récord de las 440 yardas de atletismo. Eso fue de mucha significación y fue uno de mis grandes logros como atleta. Luego pasé a estudiar Administración de Empresas en el Instituto Comercial de Boston Massachusetts, ahí pasé par de años”.

3. Incursión al softbol
De regreso al país, en 1953, me incorporé a los trabajos con mi padre, que tenía una factoría de arroz en Castañuelas, e ingresé a la fila deportiva en el Santiago Softbol Club; ahí me llamaban mis compañeros de equipo Stan Musial, porque lo imitaba bateando, pero yo lo que era un buen tocador de bolas. Los dos años que jugué con ese equipo quedé segundo mejor bateador en softbol molinete”.

4. Ingreso a las Águilas
En 1957 ingreso a formar parte de la familia de las Águilas Cibaeñas. Y comencé de una forma muy peculiar, porque Radhamés Trujillo, hijo del generalísimo Rafael Leonidas Trujillo, visitó mi hogar para un agasajo que le hicimos, donde la juventud más destacada de Santiago asistió, pero también asistieron algunos directivos de las Águilas Cibaeñas que procuraban entrevistarse con él para solicitarle que intercediera ante su padre para que se iniciaran los trabajos de construcción del estadio de Santiago, porque no se había podido jugar pelota en los años 56 y 57, pese a que ya se había afiliado al béisbol organizado. Ahí comencé mi vida con el equipo, porque en la entrevista de los directivos de las Águilas, encabezados por su presidente, el ingeniero Sánchez Correa, Radhamés lo puso a hablar con su padre; o sea, que el estadio se gestó en mi casa. Se puede decir que se dio el primer picazo para el inicio del Estadio Leónidas Radhamés, hoy Estadio Cibao. Fue en mi casa desde donde Radhamés llamó a su padre para decirle que había mucha intranquilidad en Santiago porque la promesa que él había hecho no se había cumplido. Trujillo conversó con Sánchez Correa y le prometió que en los próximos días comenzaría a construir el estadio, y así fue, ese bombo me lo tengo yo que dar. Ese mismo año fui a vivir a la capital, porque el encargado del almacén de arroz de mi padre enfermó, y allá fui el encargado de los jugadores de las Águilas Cibaeñas, que vivían en un hotel, porque ya en Santiago no se jugaba pelota, y ahí comencé mi relación formal con el equipo, aunque no en la directiva, pero sí un enlace entre los peloteros. Ingresé en 1959 a la directiva de las Águilas Cibaeñas hasta el día de hoy”.

5. Matrimonio e hijos
En 1958 me casé con la mujer de mi vida, Aida Bonnelly. Ella era íntima amiga de Angelita Trujillo, y como nos movíamos en ese ambiente, pues el padrino de la boda fue el generalísimo Trujillo. tuvimos cinco hijos: Aida María, Luisa Antonia, Reinaldo Antonio, Giannina Verónica y Arturo Rafael”.

6. Hazaña
En 1968 fundé el equipo de béisbol aficionado, hoy béisbol olímpico, Súper Selecto Bisonó, de Navarrete, y ganamos varios campeonatos, entre ellos los del 1970 y 1971. En el 71 logramos una hazaña que jamás ha podido ser igualada, el equipo ganó 27 juegos de forma consecutiva y logró ganar el campeonato nacional para la provincia de Santiago, por primera vez en la historia, ganándole a un equipo poderosísimo, que era el de la Marina de Guerra. Antes, las eliminatorias eran diferentes, se disputaba entre los equipos civiles, y el que ganaba se enfrentaba al equipo militar, y también le ganamos”.

7. Expansión de la liga
En el 1983 fui nombrado Comisionado Nacional de Béisbol Profesional, por Salvador Jorge Blanco, para que resolviera el asunto de la expansión de la Liga de Béisbol a seis equipos. Logré la expansión de béisbol profesional, pese a todos los contratiempos que había y la negativa de la liga de no aceptar nuevos equipos. Los equipos que se incorporaron, de acuerdo a la Ley 4-40, fueron los Azucareros del Este y los Caimanes del Sur. Lamentablemente, los Caimanes desaparecieron y más adelante fueron sustituidos por los Gigantes de San Francisco de Macorís”.

8. Primer triunfo aguilucho
Las Águilas ganaron su primer campeonato en 1952. Yo estudiaba fuera del país cuando ganaron, pero estaba aquí precisamente, y al otro día partía a los Estados Unidos; pero no volvieron a ganar un campeonato hasta la temporada del 64-65, cuyo presidente de las Águilas era yo, por primera vez el presidente más joven que ha dado el béisbol profesional dominicano. Fui el presidente del equipo campeón después de 12 años sin ganar. Eso fue extraordinario, porque también ocurrió que no perdimos ni un solo juego ni en el play off semifinal ni en el play off final”.

9. Firma de Diloné
Otro momento grande fue cuando firmamos a Miguel –Guelo- Diloné. Esa es una historia aparte, porque ocurrieron varios incidentes; sucede que como Miguel Diloné participó en el equipo campeón de Navarrete, se proyectó como una figura para el béisbol profesional y fue seleccionado como miembro de un equipo nacional que iba para Colombia. Al regresar, fue firmado por los Cardenales de San Luis, a pesar de que había un compromiso con nosotros de firmar con los Piratas de Pittsburgh; pero el escucha de Los Cardenales, que era el manager del equipo que fue a Colombia, Robertico Díaz, hábilmente se la agencia para que Diloné firmara un contrato con los Cardenales. Pero resulta que el día que firmó me llevé a Estela Diloné, su mamá, para el estadio Quisqueya, y le dijo que ese contrato no valía y que lo iba a objetar porque lo había firmado el papá biológico de Diloné y que la tutora había sido ella. Entonces le escribimos una carta al comisionado de béisbol solicitándole la anulación del contrato, y lo declaró agente libre. Por eso, Miguel Diloné firmó un contrato con los Piratas de Pittsburgh y con las Águilas Cibaeñas. El contrato lo había firmado con San Luis y con Los Tigres del Licey, ¿y usted se imagina a Miguel Diloné con Los Tigres del Licey todos esos años que estuvo con las Águilas Cibaeñas?. Eso me lo gané yo, lo digo a boca llena. Ese fue otro de los grandes momentos en mi vida deportiva”.

10. Vida política
Cuando cayó la dictadura de Trujillo, el presidente que lo sustituyó fue Joaquín Balaguer; y cuando fue sacado del poder, quien lo sucedió fue Rafael F. Bonnelly, el padre de mi esposa. Ahí comenzó de una forma indirecta mi vida política. En 1970 fui regidor del Ayuntamiento de Santiago, luego fui senador, también fui director del Instituto de Estabilización de Precios, Secretario de Estado de Finanzas, y más adelante fui secretario sin cartera. Siempre estuve al lado del doctor Balaguer, aunque en una ocasión hubo un disgusto y se enfriaron las relaciones. En una ocasión, fui candidato a síndico de Santiago, y recuerdo que el doctor Balaguer, cuando lo supo, dijo que si sacaba un regidor se quitaría el nombre, y saqué dos regidores. Le escribí una cartita diciéndole: presidente, no fue un solo regidor, fueron dos regidores. Gracias a Dios estamos aquí todavía, pasamos por la política sin ensuciarnos las manos, por eso ando solo para toda parte sin guardaespaldas, sin chofer, caminando por las calles de Santiago”.

En once años ganó siete campeonatos

“Regreso a las Águilas Cibaeñas junto con Chilote Llenas, en 1992, donde se construyó la maquinaria más poderosa que ha dado el béisbol invernal de la República Dominicana; donde en once años que fuimos gerente general, bajo la presidencia de Chilote Llenas, ganamos siete campeonatos. Y yo decía, en tono de relajo, que Chilote me dijo un día que necesitaba caras nuevas en la gerencia y que le iba a dar la oportunidad a Luichy Sánchez, y que yo sería presidente ad vitam, que lo soy desde el 2009, el más alto título que puede obtener persona alguna dentro de las Águilas. Y como cosa del destino, desde que me quitaron en el 2009 las Águilas no volvieron a ganar un campeonato hasta este año 2018, y yo vivía relajando con Chilote; le decía que desde que me quitaron de gerente general no habían vuelto a ganar, hasta ahora. Siempre he estado ligado al equipo, nunca me he salido de las Águilas Cibaeñas. Y aquí espero hasta que el día que el Señor disponga de mí, que lo haga desde este escritorio”.

Altruismo
En Montecristi donamos unos terrenos para la construcción del Estadio Juan Marichal, y 20,000 metros cuadrados en el municipio de Navarrete para el estadio Arturo Bisonó Toribio

Empresario
En 1969 presidí la firma Arturo Bisonó Toribio tras la muerte de mi padre, una de las empresas arroceras más prosperas del país y que se mantiene con todo su esplendor en manos de la familia

Incursión en TV
Ingresé a trabajar con Justo Bello, en 1999, en un programa de televisión. Luego hice la Cadena Deportiva Bisonó, que continúa en el canal 42.”

Fidelidad
Siempre he estado ligado al equipo, nunca he salido de las Águilas Cibaeñas. Y espero que el día que el Señor disponga de mí, lo haga desde este escritorio.”

Unidad
Siempre hubo unidad entre los hermanos, y le prometí a mis padres que mientras yo existiera no iba a haber divisiones en la familia”.

Logro
Logré la expansión de béisbol profesional, pese a todos los contratiempos que había y la negativa de la liga de aceptar nuevos equipos”.