Una diseñadora guatemalteca revoluciona la cocina

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Alejandra Calderón, artista guatemalteca.

La creadora guatemalteca Alejandra Calderón presentó en la feria de diseño Object, que se enmarca en la Art Rotterdam Week, un proyecto que transforma la visión clásica de la cocina para desmontarla por piezas, hacerla movible y adaptarla a los más jóvenes.

“El modelo de la cocina no se ha cuestionado desde los años 50. Es más moderna y tiene mejores acabados, pero mantiene el mismo diseño tradicional”, dijo Calderón, que quiere acomodar ese espacio de la casa “a un ritmo de vida más nómada y flexible”.

La originalidad de su proyecto, “La liberación de la cocina”, reside en la movilidad e independencia de todos sus elementos, desde el frigorífico hasta el armario para guardar la comida pasando por las placas vitrocerámicas o el espacio para los cubos de basura.

Otro de los elementos característicos es el aprovechamiento del espacio al máximo, pues la cocina ocupa en total unos dos metros cuadrados y medio.

Lo más complicado de “independizar” es el fregadero, ya que el hecho de ser portátil dificulta conectarlo a una tubería que deseche el agua, indicó Calderón.

La creadora lo ha solucionado colocando un cubo bajo la pileta con una malla para filtrar el agua sucia y que ésta pueda ser reutilizada, por ejemplo, para regar plantas, aunque el usuario tendría que vaciar el balde cada tres días.

“No es una cocina grande para una familia, sino algo muy práctico. Está más pensado para estudiantes o jóvenes profesionales que se preparan algo rápido y se lo comen en la sala enfrente de la computadora”, explicó Calderón.

Esta creadora guatemalteca llegó hace dos años a Rotterdam para hacer un máster y trabaja actualmente en una oficina de diseño de interiores en Ámsterdam.

“Me encantó el país, la diversidad de ideas, y el desafío a lo tradicional que propone el diseño holandés”, dijo Calderón.

Jóvenes promesas

Calderón es la única participante hispanohablante en la feria Object, que reúne en Rotterdam hasta el 11 de febrero a unos 150 artistas de todo el mundo, desde jóvenes promesas hasta figuras más consolidadas.

Otra de las participantes es la taiwanesa Paohui Kao, que pertenece a un grupo de creadores dedicados a transformar un material en teoría endeble, el papel, en mesas, sillas y estanterías que son tan ligeras como robustas.

El secreto de esa transformación es el procesado, que convierte el papel en una especie de pulpa fácilmente moldeable y endurecida a base de agua y pegamento.

“Se trata de un material común que se usa para escribir o dibujar, pero queríamos darle un giro a ese concepto”, explicó Kao.

Object ha abandonado este año su tradicional localización, un barco trasatlántico de lujo amarrado en el puerto de Rotterdam, para trasladarse a una antigua fábrica donde se procesaban granos de café y que llevaba ocho años vacía. “Se trata de una feria muy experimental donde se pide innovación, por eso pensamos en un nuevo lugar”, explicó la directora de Object, Anne van der Zwaag.