Los proyectos agroforestales obtienen alta calificación

Son siete y caminan para transformar el modelo de producción del agricultor

Los siete proyectos agroforestales que desarrolla el Estado han obtenido buena calificación, tomando en cuenta los números alcanzados en el tiempo que llevan de ejecución. Fueron anunciados a final de 2016 y se trabajó en ellos todo el año 2017 y lo que va de 2018.

Se han intervenido –según el corte número más reciente- 119,848 tareas, en las que están incluidas 12 mil tareas de café, 14 mil de aguacate, dos mil de cacao, y 86 mil tareas de especies forestales. “Nunca en la historia se había alcanzado  esa gran cantidad. Hay un involucramiento importante de todos los entes de Unidad Técnica Ejecutora en el territorio con las comunidades”, le dice a elCaribe el mayor general del Ejército de República Dominicana (ERD) Rafael Emilio de Luna Pichirilo. Es el director de la Unidad Técnica Ejecutora de Proyectos de Desarrollo Agroforestal, creada por el decreto 10-07 del Poder Ejecutivo. De Luna Pichirilo no está solo en las actividades encomendadas.
“Tenemos a los técnicos de Medio Ambiente, a los técnicos de agricultura, los comités, y las asociaciones, organizados todos en acelerar los procesos de reforestación aprovechando las épocas de lluvia. Para eso tenemos 146 brigadas forestales, con unas 1,714 personas en el ámbito del territorio de los proyectos donde estamos haciendo un pago mensual a esas brigadas de más de 12 millones de pesos”, explica el funcionario.

En los siete proyectos se van a intervenir 700 mil tareas, en las que se plantarán 253,000 de especies forestales, tanto coníferas como latifoliadas, como pura protección de la cuenca hidrográfica alta, también 80 mil en la cuenca media y baja para la producción de madera, 240 mil tareas de café, 79 mil tareas de aguacates hass, 27 mil de cacao y 7,500 de otras plantas (de ellas hay 3,331 de mango). De Luna Pichirilo asegura que se está cambiando el modelo de producción y que -por ejemplo- en café, se trabaja con especies tolerantes a la roya, que conjuntamente con la broca diezmó la producción nacional, a tal punto que República Dominicana está importando café. “Esto es una forma de contribuir a restaurar esa producción nacional que tenemos y con esas 240 mil tareas intervenidas estamos contribuyendo, con especies tolerantes a la roya, como son las catimor, como la variedad Castillo o Rancho Arriba Uno y otras”, indica.

Desde su punto de vista, los proyectos tienen un ejercicio de democracia participativa. Están ubicados en la cuenca hidrográfica de río San Juan y Yaque del Sur y otras zonas de la región.

Una comisión local “echa el ojo” a todo lo realizado

Otros proyectos están en Elías Piña, en territorio de varios municipios; en el área del embalse de la presa Sabaneta, en Las Cañitas-Padre Las Casas-Azua, en el área de influencia de la presa Sabana Yegua. También está el proyecto Independencia y el Proyecto Bahoruco; ambos en la vertiente sur de la sierra de Neiba, y el proyecto Barahona, que incluye toda la zona cafetalera de Barahona. “Ahí se interviene territorios de Enriquillo, La Ciénaga, Polo, Paraíso y otros”, explica De Luna Pichirilo. Tiene manejo certero del tema y no lo disimula. En cada uno de los proyectos en desarrollo se ha creado el comité local de coordinación y ejecución, donde todos los actores relevantes de ese territorio participan.