Cavs han perdido el toque dominante

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LeBron James, derecha, lleva siete finales seguidas, pero este equipo de Cleveland no es una apuesta segura en estos instantes.
La escuadra de LeBron James pasa por un mal momento y tiene una de las peores defensas en la Conferencia del Este

Una situación es que un equipo liderado por LeBron James no sea el mejor de la liga o de su conferencia y otra, muy diferente, que se vea como una escuadra que en estos momentos no ofrece garantías de poder llegar lejos en la postemporada.

Si en Cleveland se mueven los hilos de la preocupación, es porque hay razones de sobra.

El propio James ha ofrecido declaraciones recientes en las que manifiesta desconsuelo y consternación por su equipo, que inició la jornada de anoche con registro de 30-21, ocupante del tercer puesto de la Conferencia del Este, pero a siete juegos y medio de distancia de los dueños de la cima en la mencionada región, los Celtics de Boston (39-15).

Toronto Raptors está en el segundo lugar con registro de 36-16, a dos partidos del líder y con cinco partidos y medio de ventaja sobre los Cavaliers.

Cleveland comanda su división, la Central, con un partido y medio por encima de los Bucks de Milwaukee, que han mejorado un mundo tras el despido del dirigente Jason Kidd. De hecho han ganado siete de los últimos 10 y hasta anoche compilaban una cadena de tres triunfos.

Los Cavaliers, de su lado, presentan marca de cuatro victorias en sus últimos 10 encuentros y han sucumbido en 12 de 18. En los llamados partidos en televisión nacional en los Estados Unidos, donde el criterio que prima es enfrentar a dos de los mejores clubes, Cleveland presenta foja de 0-8 desde que perdió de los Guerreros de Golden State el pasado 25 de diciembre.

Otro elemento que asusta: han caído en encuentros por amplios márgenes. Houston viene de ganarles de 32 el pasado sábado y Oklahoma City por 24, ambos juegos en su casa, donde se supone deben jugar mejor.

Ni hablar de cómo les ha ido frente a los equipos de la llamada élite de la liga. Sin la jornada de anoche, su marca contra equipos que juegan para .500 o más era de 14-15, mientras que han dominado a su antojo a los que juegan por debajo de .500 con un registro de 16-6.

Defensa y lesiones

Las lesiones han impactado a la tropa de Tyronn Lue. Varios de sus miembros han estado en la lista de incapacitados, el armador Isaiah Thomas, quien llegó en el cambio por Kyrie Irving, estuvo mucho tiempo fuera por una cirugía y la baja más reciente es Kevin Love, el estelar delantero que se perderá al menos dos meses por una mano rota.

Súmele a eso que el equipo tiene serios problemas defensivos. Los Cavaliers ocupan el puesto 14 de 15 equipos en el Este en el departamento de puntos permitidos por juego con un promedio de 109.5 tantos. Solo Orlando Magic, su rival de anoche, cede más en su conferencia con 110.4 puntos por encuentro. Son segundos en más puntos anotados por choque con 109.2, pero el problema es que sus rivales les anotan, como se dice en buen español, a su antojo.

Desde la temporada de 2010-11, los equipos de LeBron James han llegado a las finales de la NBA.

Esto es una cadena de siete visitas al tramo de más importancia del mejor baloncesto del mundo. La misma se inició en 2011 con Miami Heat, que volvió en 2011-12, 2012-13 y 2013-14. James regresó a Cleveland, su equipo original y con el que fue a la final de 2006-07, y ha ido a las tres últimas batallas por la silla de mando, todas ante Golden State.

En general, ha ido ocho veces a la lucha por el cetro y su récord es de 3-5.

La pregunta es, ¿poseen estos Cavaliers con qué superar el mal momento y ser los favoritos para ir a la final en una Conferencia Este que ha elevado su nivel? Tienen varios meses para recuperar el toque de poder que han perdido y tratar de responder esta inquietud.