El fin de la corrupción

Señor director: Sueño con una República Dominicana, que sea un Japón en tecnología, una Fenicia en transporte naval, una Grecia antigua en cultura y una Esparta en organización social y fortaleza militar.

Y si el precio que tengo que pagar, para establecer un pacto que establezca el imperio de la Ley y el fin inmediato de la corrupción y la impunidad, donde se establezca pena capital para los corruptos y los sicarios, si el precio es un “Borrón y cuenta nueva que libere de persecución a los responsables de corrupción y narcotráfico” , lo hago.

Y asumo la responsabilidad histórica de esa decisión. Porque con Dios como testigo, sé que este perdón Cristiano es el camino mas rápido para erradicar en nuestra patria: el desempleo, la miseria y el sufrimiento que producen en las personas.

Además, sería crear de inmediato las condiciones para comenzar a hacer realidad una Quisqueya como potencia.

De lo contrario, tendremos que esperar décadas o un derramamiento de sangre en una guerra civil, para desplazar del poder la alianza de la corrupción y el narcotráfico actual.
Viva el pueblo dominicano !!!
Milton Olivo
Ciudadano

El CMD y el PLD

Señor director: Hace muchos años Juan Bosch dijo que “los frentes de masas”, entiéndase sindicatos, asociaciones y grupos estudiantiles, eran una disgregación del esfuerzo por organizar al partido como ente rector de la lucha popular, y que esos grupos solo representaban sus propios intereses y no los del pueblo. La prueba más evidente es que los médicos solo se preocupan por sus sueldos, no por la salud de los pobres. Pero la nueva dirección del PLD que ha abdicado de las enseñanzas de Don Juan ha vuelto a los sindicatos, arrastrando numerosas derrotas. Se ha podido mantener en el poder a base de clientelismo y dádivas, pero no hay ningún compromiso de la gente con ese partido. Ya no le sirven al partido, para servir al pueblo. Cada quien solo defiende lo suyo.
Carlos Manuel Hernández
Ciudadano

En defensa de Rosario

Señor director: El pueblo dominicano sabe perfectamente que Roberto Rosario fue un funcionario muy responsable en sus funciones, y sobre todo supo enfrentar, con la ley en manos, las presiones y el chantaje contra la dominicanidad . Tanto internas como externas . Su accionar fue preciso y oportuno. Por lo tanto las calumnias no pasarán.
José Peláez
Ciudadano