Monte Adentro, una comunidad olvidada

Deterioro progresivo de la carretera de Monte Adentro. Abel Ureña

Santiago. La falta de servicios básicos, un centro de salud en condiciones precarias y calles inservibles se suman a los altos niveles de criminalidad que hacen de Monte Adentro una comunidad olvidada.

Para grupos de juntas de vecinos, el caldo de cultivo que genera la violencia y que ha dejado decena de muertes y mutilados, a manos de bandas de asaltantes, debe ser buscado en la falta de soluciones por parte de las autoridades. La carretera principal que la une con Don Pedro y Licey al Medio, tiene años en condiciones intransitables.

Con la construcción de la avenida Circunvalación Norte, el gobierno a través de Obras Públicas, prometió que asumiría el tramo, pero tres años y nueve meses después, la vía sigue igual. “Aquí no tenemos dolientes de ningún tipo. Los jóvenes sin oportunidades de trabajo, la componenda de los policías con los delincuentes hacen que esto sea invivible”, expresa Dominga Ramos, residente en la zona.

Con las recientes lluvias, el agua que se acumula en la carretera, impide que los estudiantes puedan desplazarse hasta las escuelas más cercanas. Ramos refiere que quienes acuden al centro de salud no encuentran medicina o deben acudir a otros hospitales, por el mismo deterioro en que se encuentra el centro sanitario.

Entre los integrantes de las juntas de vecinos, la mayor preocupación son los niveles de inseguridad. Y es que quien no tiene un pariente preso, vinculado a actos de delincuencia, entonces tiene un pariente afectado por la ola de robos y atracos. Desde octubre a la fecha suman ocho las personas muertas.

Algunos fueron ultimados por agentes policiales, otros a manos de civiles que vieron correr sus vidas en peligro, tras asaltantes intentar penetrar a sus casas o despojarlos de sus motocicletas o armas de fuego. En varias ocasiones, los moradores de Monte Adentro han acudido a marchas, vigilias y otras formas de protesta para llamar a la atención de las autoridades, que se han hecho los sordos y ciegos.