Arte taíno: Herencia que pervive en la cotidianidad

Piezas arqueológicas originales, gráficos, fotos, pinturas y dioramas conforman la muestra.
Una selección de la colección de arqueología del Centro León compone la muestra, que contiene piezas provenientes de distintos lugares del país

Tesoros del Arte Taíno es el proyecto expositivo con que el Centro León retoma el interés por la herencia taína, que aunque no está representada en sus grupos humanos vivos, se mantiene presente en la comida, el imaginario popular, las creencias religiosas y la toponimia de sitios y lugares. La exposición, que estará abierta al público durante cuatro meses, muestra la complejidad de las estructuras mentales de la sociedad taína encontrada por los españoles a su llegada a la isla, pensada, estudiada y vista a partir de sus rastros materiales expuestos y procedentes de la citada colección y de la colaboración de museos hermanos del país.

A las piezas se suman recursos museográficos, didácticos, tecnológicos y artísticos que le dan un toque innovador y exploratorio a la muestra, de acuerdo a lo expresado por Carlos Andújar, coordinador de Cultura del Centro León y curador de la muestra, la cual ya estuvo presente en España y Colombia.

“Tesoros del Arte Taíno es parte de un proyecto expositivo itinerante con el que el Centro León da a conocer uno de nuestros componentes identitarios ancestrales que, a pesar de su extinción, pervive en la cotidianidad de nuestro pueblo. Por tanto, es una manera de presentar al mundo un valor patrimonial de singular importancia, pues junto a la herencia hispánica, la africana y la taína conforman la trilogía básica de nuestra identidad, a la que se han sumado otras manifestaciones culturales”, expone Andújar.

El curador de la muestra explica que ésta presenta, en cinco ámbitos, la vida cotidiana de los taínos, su relación con el medio ambiente, su lucha por la supervivencia y el trabajo agrícola como centro de atención para la supervivencia, reproducción del grupo y, por supuesto, la dimensión lúdica y el divertimento como parte de su vida y necesidades, al que se le suma un interés marcado por lo ritual y lo sagrado, presente en la mayor parte de sus expresiones materiales.

Además explica que los ámbitos, denominados Guayacán, Huracán, Conuco, Batey y Bohío, finalizando con Cemíes y cohoba, permiten explicar, la cosmovisión de los taínos, su tejido social y su compleja estructural mental, que hoy día se proyectan en distintos aspectos de la vida dominicana, revelada a través de la artesanía, arquitectura, ajuares domésticos, nombres de lugares, el casabe y algunos dioses de la religiosidad popular como objetos culturales y ritualizados.

Entre el pasado y el presente

“Tesoros del Arte Taíno es un diálogo entre el pasado y el presente, otro diálogo entre las colecciones del Centro León: etnografía, artes visuales y arqueología, para encontrar en él, el signo identitario, la génesis del dominicano, imbricado en su pasado y en su mestizaje, en la suma de culturas que le caracteriza”, expone Andújar.

Otro aspecto importante de la muestra, es que permite enlazar propuestas con museos hermanos, representados con algunas de sus piezas íconos, y también dialoga con la Sala de antropología Signos de identidad, ya que, según explica Andújar, las piezas expuestas en el ámbito Suma de culturas, se hilvanan en un solo discurso expositivo para mostrar la grandeza, la complejidad y valor estético de su materialidad expuesta en muchos de esos objetos, que además de su uso funcional y práctico, se acompañan de un simbolismo ritual explícitamente evidente.

Una muestra rica y diversa

Carlos Andújar asevera que el conjunto de piezas y muestras son 156, ampliando la ya expuesta en las ciudades de Valencia y Cádiz de España y Medellín en Colombia. Esto incluye las piezas arqueológicas propiamente, gráficos, fotos, pinturas, dioramas, impregnando una dinámica visual y museográfica que la hace más comunicativa y refrescante.

“Mostrando la versatilidad del arte taíno, encontramos piezas de cerámica, que son dominantes, como piezas en concha, líticas, huesos, madera. Dominante en la fabricación de la parafernalia taína fue la cerámica, entre otras cosas por dominar el fuego y la cultura sedentaria obligaba a la fabricación de un ajuar doméstico que facilitara la cotidianidad. Además, muchas obras excelentes provienen del estilo cerámico, que en nuestra isla fue exquisito y extenso, siendo el asiento principal de los taínos en el Caribe, de ahí su abundancia y excelencia”, precisa Andújar.

Destaca que la ritualidad en muchas de las piezas es dominante, no importando el contexto social en que se usaba y para qué se usaba; y que ese valor ritual sitúa el arte taíno con una semiótica marcada por lo sagrado, lo simbólico y lo abstracto presente en muchas de sus piezas con figuras lineales, cuadradas y circunferenciales, caracterizado por ser un arte en miniatura.

El arte rupestre está presente en sus ambientes tradicionales y convencionales, a través de la réplica de una caverna, lugar escogido por los taínos para esculpir su imaginario creativo y lejos del espacio social, en petroglifos y murales pictográficos.

Origen de las piezas

Al cuestionarlo sobre el origen de estas piezas, Andújar explica que la colección arqueológica del Centro León, vino como resultado del anuncio de construir un centro cultural que expusiera la colección del Concurso de Arte Eduardo León Jimenes, iniciado en 1964. Esta fue la primera colección que comienza a darle forma a lo que luego se convirtió en el Centro Cultural Eduardo León Jimenes.

“Este anuncio trajo ofertas de donaciones más allá de los primeros propósitos, se integraron al patrimonio cultural del Centro León importantes colecciones de arqueología provenientes de destacados coleccionistas del país, etnografía entre las cuales custodiamos el Fondo Fradique Lizardo del Folklore Dominicano, hoy Patrimonio de la Memoria Latinoamericano y del Caribe. Así como más de 45,000 títulos de libros, una colección importante de mapoteca y otros productos culturales en diversos formatos”, expuso Andújar, al tiempo de informar que la colección posee más de 2,700 piezas, en la que cuentan con colecciones de Bernardo Vega, Gustavo Tavares Grieser, Rafael Esteva, Familia León Jimenes, Salomón Jorge y otros donantes importantes.

Además posee bajo custodia un valioso préstamo del Ministerio de Cultura de piezas del patrimonio subacuático. Completan el conjunto expositivo piezas importantes de la Fundación García Arévalo, Inc., el Museo Arqueológico Regional Altos de Chavón, el Instituto Dominicano de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y el Museo del Hombre Dominicano.

“Tenemos una muestra representativa de la isla, obviamente es evidente el dominio del estilo Chicoido o Boca Chica por su abundancia en un período de auge de la civilización taína y que abarcaba toda la costa sur, en especial los linderos desde La Caleta hasta Higüey”, precisa.