La cultura de la delgadez: infelicidad y obsesión

Las obsesión por la delgadez es uno de los problemas de salud modernos, que pone en riesgo la vida de las mujeres.

Muchas mujeres padecen de baja autoestima y depresión debido a que no se sienten contentas con su cuerpo. También son víctimas de discriminación

Cada época en la historia ha tenido sus criterios de belleza. El que vivimos actualmente, iniciado aproximadamente hace cinco décadas, ha devenido en un mal que ha ido creciendo y hoy se ha convertido en un problema cultural y social. Nos referimos a la cultura de la delgadez.

Toda publicidad, no importa lo que promueva, va acompañada de modelos de delgadez, que rayan, en muchos casos, en lo anoréxico. Esos patrones de belleza tan apegados a esbeltas figuras han generado problemas psicológicos, traducidos a su vez en trastornos alimenticios. Los más comunes son la bulimia y la anorexia, aunque no son los únicos.

Para ahondar en este tema hemos entrevistado a María Paola Hernández Ferrer, psicóloga clínica y Máster en Intervención Psicológica en Trastornos de la Conducta Alimentaria y la Obesidad. Especialista en el Centro de Formación y Psicoterapia CONTINUUM: Instagram: @psicomaripao.

¿Cómo se clasifican los Trastornos de la Conducta Alimentaria?
Los Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA) son alteraciones graves en la forma en que las personas se conducen con la ingesta de alimentos, acompañada de una obsesión por el control del peso. Los principales TCA, según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-V, son Anorexia Nerviosa, Bulimia Nerviosa y Trastorno por Atracón; aparte están los Trastornos de Conducta Alimentaria Especificados y no Especificados, que engloban aquellas personas que, aunque no cumplan con los criterios para un diagnóstico de los antes mencionados mantienen una relación con la comida que les trae sufrimiento y consecuencias de salud físicas y emocionales.

Conforme la clasificación, ¿cuál será su causa?
Los TCA tienen origen multifactorial, es decir, existen componentes biológicos, psicológicos y sociales que interactúan entre sí y que hacen que algunas personas sean más vulnerables que otras de padecerlos. Por ejemplo, tener familiares que padezcan TCA puede ser un factor de riesgo para tenerlo, estar en la adolescencia, tener sobrepeso u obesidad, haber sido objeto de críticas o burlas debido al peso, tener ansiedad y/o depresión, preocupación por el peso e insatisfacción corporal, realizar dietas restrictivas, ser perfeccionista, autoexigente, tener baja autoestima, baja tolerancia a la frustración, impulsividad, miedo a los cambios, alexitimia (incapacidad para reconocer y expresar emociones), el ideal de belleza, la cultura de la delgadez, la presión social con respecto a la imagen, los mensajes en los medios de comunicación en torno al cuerpo, la importancia a la imagen y el peso en la familia, ambientes familiares disfuncionales, entre otros factores, hacen a las personas propensas a desarrollar cualquier TCA. Cada clasificación puede variar de acuerdo con situaciones individuales y características de personalidad. Por ejemplo, personas con impulsividad tienden a manifestar Bulimia Nerviosa y Trastorno por Atracón. En cambio, personas que tienden al autocontrol y rigidez, tienden a manifestar Anorexia Nerviosa. En definitiva, existen factores predisponentes, precipitantes y mantenedores que un psicólogo clínico especialista en el área se encargará de evaluar la forma en la que se manifiesta en cada persona.

¿Piensa que el culto al cuerpo tan desarrollado en los últimos años ha contribuido de manera negativa?
Así es, el ideal de belleza va cambiando al pasar de los años y de acuerdo con el lugar donde nos encontremos, en cada cultura y sociedad se considerará “bello” o “perfecto” diferentes rasgos en particular. En nuestra sociedad occidental y en la actualidad la búsqueda de la delgadez, de la perfección en el cuerpo, el mensaje en los medios de comunicación de lo que “debería” ser el cuerpo ideal y la belleza que encasilla a todos en un mismo patrón, el bombardeo en las redes sociales de las “chicas fit”, los “antes y después”, el Photoshop, las dietas de moda, todo esto en vez de colaborar a la salud integral física y emocional trae consecuencias graves, más obsesiones e infelicidad.

¿Cómo y por qué surgen los Trastornos en la Conducta Alimentaria que suelen conducir a la obesidad?
De los TCA mencionados, el que principalmente es una conducta de riesgo para sufrir obesidad es el Trastorno por Atracón, ya que se caracteriza por realizar continuas sobreingestas y utilizar la comida de forma compulsiva, con sensación de no poder parar de comer. Evidentemente esta conducta sostenida en el tiempo lleva a un incremento en el peso corporal y aumento excesivo de grasa que podría conducir a la obesidad. Esto no necesariamente es así para todas las personas, va a depender de cada caso en particular.

¿Cómo se detecta ese trastorno?
Se caracteriza por tener episodios recurrentes de sobreingestas, la persona come en poco tiempo grandes cantidades de comida más allá de lo que comería la mayoría de las personas en la misma situación, tiene la sensación de no poder parar de comer o de no tener control sobre lo que come y la forma en la que lo hace, tiende a comer mucho más rápido de lo normal, hasta sentirse incómodamente lleno. Comer a pesar de no tener hambre física, también podría llegar a buscar comer en soledad por vergüenza a que los demás lo vean, y luego de los episodios podría sentirse culpable, enfadado y frustrado consigo mismo. Si se detecta parte de estas características en sí mismo o en alguna persona cercana, es importante buscar ayuda de un equipo interdisciplinario en el que esté un psicólogo clínico especializado en el área.

Como profesional, ¿a qué herramientas apela para crear conciencia de la perspectiva psicológica en cuanto a trastornos de la conducta alimentaria se refiere?
El papel de la prevención, de la detección temprana y el tratamiento adecuado es fundamental desde mi papel como psicóloga en esta área. El hecho de trabajar en equipo es importante, constantemente busco relacionarme con colegas y médicos de áreas afines para crear conciencia del papel de la psicología en los TCA y la obesidad, me mantengo impartiendo conferencias en congresos médicos sobre el tema. También las charlas a los padres en los colegios, así como a profesores y alumnos. Actualmente estoy como docente de la materia Psicología de la Alimentación en distintas universidades del país para colaborar en crear conciencia en estudiantes de psicología y medicina. Además, hemos iniciado, en equipo, un Taller de Alimentación Consciente para público en general.

¿En qué consiste el taller? ¿Cómo se da el trabajo en equipo?
Es un taller vivencial que une la Nutrición, la Psicología y el Yoga. Busca acompañar al participante a explorar su relación con la comida desde una perspectiva holística, con el objetivo de que los cambios que decida realizar para sí mismo sean desde el interior y logre mantenerlos como un estilo de vida. Somos tres profesionales, cada uno acompañando desde su área, en tres bloques: “Aprendiendo a elegir los alimentos con libertad y conciencia, no una dieta”, “Reconociendo y afrontando la ansiedad: vínculo entre emociones y alimentación”, “Respiración y movimiento consciente como estrategia”. El próximo taller será el sábado 21 de octubre.

María Paola Hernández Ferrer, psicóloga clínica.