Las cascadas, paraísos ecoturísticos de RD

El Salto de Loma de Cabrera, en la provincia Dajabón, es uno de los lugares favoritos de los lugareños y vacacionistas. Edward Roustand

Las provincias del país cuentan con grandes bellezas naturales, entre ellas, los ríos que dejan caer sus aguas desde las alturas, los cuales atraen no solo a sus lugareños, sino también a muchos excursionistas. Por ejemplo, el Salto del Río Masacre, mejor conocido como el Salto de Loma de Cabrera, ubicado en el municipio del mismo nombre en la provincia de Dajabón, donde los lomeros y los viajeros osan por darse un “baño de pueblo”, puesto que es uno de los puntos de encuentro favoritos de quienes desean pasar un buen rato y disfrutar del paisaje.

En Jarabacoa, municipio de la provincia La Vega, se encuentra el Salto de Baiguate, una cascada de 25 metros de altura rodeada de árboles que embellecen el lugar, donde sus visitantes llegan a pie, a caballo o en sus vehículos para disfrutar de la tranquilidad que emana la zona.

Otro salto de la “Ciudad de la eterna primavera” es el de Jimenoa, que se encuentra alrededor de cinco kilómetros antes de llegar a la entrada de Jarabacoa. Al llegar al lugar es posible apreciar dos cascadas: la primera, con unos 60 metros de altura, y la segunda con una caída de 40 metros.

Entre las rutas para acceder al salto, está la de cruzar el puente colgante, con unos 100 metros de largo, sobre el Río Jimenoa, y con una exuberante vegetación. Así como ir a caballo o en vehículo resistente hasta llegar al puente colgante, ya que el puente solo se puede cruzar a pie.

Al noroeste del país, en localidad de El Limón, en Samaná, se puede disfrutar del Salto del Limón, con una altura de 50 metros, al cual se puede entrar por cuatro rutas: Rancho Español, El Café, El Limón y Arroyo Surdido. Durante el recorrido, los vacacionistas podrán disfrutar de la verde vegetación. Esta cascada está compuesta de tres salidas de agua, las cuales desembocan formando una piscina natural.

Entre las montañas de Bonao, capital de la provincia Monseñor Nouel, es posible deleitarse en los Saltos de Jima, declarado Monumento Natural en agosto de 2009 bajo el Decreto 571-09. Según datos de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente (Semarena), en la zona abundan especies nativas de higos, cigua, sablito, helecho macho, ceibas, espatodeas, y cigua Constanza, pájaro bobo, barrancolí, pericos, anfibios y reptiles propios del bosque pluvial, entre otros.

Mientras que el Salto Socoa en Monte Plata se sitúa a unos 20 metros de altura, formando una gran piscina donde se puede nadar junto a toda la familia. Hay pequeñas cuencas de agua debajo del salto rodeadas por un exuberante bosque tropical. Sus aguas son muy frías pero agradables.

Asimismo, la Cascada las Golondrinas, en la provincia Hermanas Mirabal, considerada como una de las más bellas del país, la cual se encuentra rodeada de árboles. Esta cascada tiene unos 120 metros.

Para quienes opten por ir a Gaspar Hernández, allí tienen el Saltadero de Joba, uno de los tesoros escondidos del país, que se encuentra en la comunidad de Joba Arriba, provincia Espaillat, el cual abastece de agua a los habitantes de ese lugar y donde los turistas se sienten más cercanos a la naturaleza.

El Sur también tiene su magia, lo que se comprueba cuando se visitan ríos como el Salto Grande de Estebanía, en Azua, uno de los lugares más interesantes para los turistas, debido a que posee una de las caídas más altas de esa región. Cabe destacar que esta cascada se la disputan los municipios de Las Charcas y Estebanía en Azua, debido a que divide a ambas comunidades.
Sin embargo, su cauce se nota más inclinado hacia Las Charcas. Esta cascada se encuentra en el bosque seco del Parque Nacional Francisco Alberto Caamaño Deñó.

Los dominicanos que conocen la provincia San José de Ocoa, es probable que se hayan dirigido a algunos de sus saltos, como el de Bocaina. Durante el recorrido, los excursionistas podrán disfrutar de la vegetación y del clima agradable que ofrece esta zona montañosa.

Asimismo, otro lugar muy acogido es el Monumento Natural El Saltadero, en Cabrera, municipio de la provincia María Trinidad Sánchez.

Además de los saltos mencionados, el país cuenta otros como Aguas Blancas, ubicado en Constanza, uno de los más impresionantes que posee el sistema montañoso más grande de República Dominicana, la cordillera Central.