Félix Benítez Rexach – 11

Carta publicada por el Listín Diario el 7 de febrero de 1969, firmada por el ingeniero Emilio Almonte, presidente de la empresa Acueductos y Alcantarillados, en relación con el artículo que esta Página publicó la semana pasada rubricado por el señor Félix Benítez Rexach.

CONTROL DEL YUNA
Santo Domingo, D.N.
6 de febrero de 1969

Estimado don Rafael:
En la edición No. 19011 del Listín Diario, de fecha 6 de febrero de 1969, en la página No. 6 aparece un artículo firmado por F. Benítez Rexach cuyo título es el siguiente:

Resumen histórico: El caso “YUNA –BARRACOTE. El reciente desastre”.

Como el Sr Benítez Rexach hace alusiones personales a quien suscribe y además se refiere a actividades de la firma Acueductos y Alcantarillados, C. por A., a la que legalmente represento, necesariamente me veo en la obligación de aclarar o desvirtuar algunos criterios sustentados en el artículo al que anteriormente hicimos referencia.

Primero: La firma Acueductos y Alcantarillados, C. por A., conjuntamente con Tahal Consulting Engineers efectuó “Los estudios de reconocimiento sobre desarrollo de la agricultura, riego, drenaje, control de avenidas y energía hidroeléctrica para la región de Yuna”, de acuerdo a contrato firmado el 11 de noviembre de 1966, cuyo monto fue de $55,000, pagaderos, la mitad de la suma en pesos dominicanos, y la otra mitad en dólares.

El día 5 de junio de 1967 entregamos al Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, 25 ejemplares de los estudios realizados en la región de Yuna, con un plan de operaciones para un estudio de factibilidad de la región Yuna.

El 11 de agosto de 1967, a solicitud del INDRHI, entregamos al Banco Interamericano de Desarrollo dos juegos completos de la edición en castellano y al INDRHI tres ejemplares en idioma ingles y adicionalmente otro en castellano.

El alcance de los estudios realizados, que incluía toda la cuenca del río Yuna, Los Haitises, Nagua y Boba, podemos decir que rebasó los límites de los términos de referencia y en el caso especial del Bajo Yuna, se ahondó tan profundamente en el problema, de acuerdo a los datos obtenidos y al reconocimiento directo, que las conclusiones corresponden casi al nivel de factibilidad en términos muy avanzados.

El Sr. Benítez Rexach dice textualmente que “hasta el día de hoy se mantiene en secreto el supuesto estudio, pero se llevaron el dinero”. Rechazamos tal imputación en su totalidad, ya que hemos demostrado que el estudio Yuna fue realizado y entregado al organismo correspondiente: el INDRHI; por tanto, no es “un secreto” ni “se llevaron el dinero”, dejando de cumplir con las obligaciones estipuladas, como abiertamente dijo el Sr. Benítez Rexach.

Entendemos que la imputación ha sido suficientemente desvirtuada, frente a los que leyeron el artículo de que nos ocupamos.

Por natural modestia dejamos a los técnicos que leyeron el Estudio de Yuna, que evalúen si la labor rendida corresponde o no a los $55,000 invertidos. Hay razones obvias para que nosotros pensemos que cuando don Félix tenga la oportunidad de leer el Informe de Yuna, se arrepentirá de haber emitido opiniones en cierto sentido ofensivas sin el debido conocimiento de ciertos detalles fundamentales.

Segundo: Con todo el respeto decimos a don Félix Benítez Rexach, con nuestro legítimo derecho de disentir, que la solución tan cacareada de desviar el río Yuna hacia Barracote y otras obras adicionales que el comenzó a ejecutar, son un mayúsculo error técnico, desde el principio hasta el fin, y podemos dar gracias a que las recientes avenidas del Río Yuna demostraron a tiempo que desarrollar el proyecto de desviar y dragar el Yuna, tal como ha abogado por muchos años don Félix, era sencillamente provocar la destrucción del delta del más Bajo Yuna y regresar al río a vivir etapas que este conoció hace milenios.

Más claramente se ha pretendido buscar una solución anti-natural y anti-técnica.

Tratar de variar el curso del Río Yuna y la solución que por años ha sustentado don Benítez Rexach, es sencillamente propiciar la destrucción de gran parte de la llanura aluvial que el Yuna ha ido levantando por fenómenos naturales, a través de los años. Desviar el Yuna a Barracote buscando un camino más cercano para desaguar en el nivel del mar, generará altas velocidades que inducirían al río a tratar de establecer un nuevo perfil de equilibrio lo cual conlleva erosiones de sus márgenes, aguas arriba del sitio de desvio y sedimentaciones en todo Barracote que comenzará a levantar su fondo, para en épocas posteriores convertirse en una gran ciénaga ya que finalmente se creará una barrera de sedimentos en la boca de Barracote en la bahía de Samaná.

El desvío del Yuna no soluciona las inundaciones que se generan desde la boca de Cevicos hacia abajo y tampoco evitará los desbordes que se producen en el banco Norte, en Arenoso, porque la curva de remanso en aguas altas seguirá siendo la misma, por la distancia que existe entre Arenoso y Agua Santa del Yuna.

Tercero: Quien lea con criterio técnico la carta-informe No. 6805 del 16 de abril de 1947, sobre el bajo Yuna, firmada por don Marino E. Cáceres y don Carlos E. Chardón entiende muy claramente que allí solo se exponen ideas a nivel de reconocimiento y que una obra de la magnitud propuesta, como es el drenaje de todo el Bajo Yuna, Norte y Sur, y control de avenidas del río, no puede ser festinada o mejor dicho, no puede emprenderse hasta que no se definan:

a) Máximas crecidas
b) Completar datos topográficos
c) Datos geológicos
d) Ensayos sobre modelos hidráulicos
e) Factibilidad económica

En las conclusiones del estudio efectuado por Tahal Consulting Engineers y Acueductos y Alcantarillados, C. por A., se recomienda obtener los datos adicionales requeridos y se avanza la solución del problema, a base de diques colocados en las márgenes del Yuna, de Payabo y Guaraguao; todo sujeto a revisión final.

El plan muestra cinco etapas que describimos a grandes rasgos:
No. 1- Drenajes en el bajo Yuna, norte;
No. 2- Diques de tierra en el banco norte del Río Yuna, desde la cota 2 metros hasta 6 kilómetros aguas arriba de Villa Riva. Drenajes adicionales.

No. 3- Diques de tierra en el banco sur del río Yuna. Diques en Guaraguao. Drenaje en el bajo Yuna, sur.

No.4-Diques en el banco sur de río Yuna hasta el río Cevicos. Otros drenajes en bajo Yuna, sur.

No. 5- A muy largo plazo, diques y estaciones de bombeo en la costa de la bahía de Samaná, entre la boca de Barracote y la ciudad de Sánchez. Continuación del endicamiento de los bancos norte y sur del Río Yuna, hasta su desembocadura. Labores de dragado y limpieza en la boca del Río Yuna.

Cuarto: Siempre nos hemos preocupado por el destino del bajo Yuna y cuando nos ha sido posible, hemos advertido el peligro de acciones no estudiadas a fondo, que podrían dañar para siempre la verdadera solución del problema.

El estudio de la región de Yuna, que don Félix desconoce, contempla embalses en Hatillo o Hato Viejo, sobre el Jima en Rincón, sobre el Camú en Bayacanes, pequeños embalses en el Río Licey y muchas obras de irrigación que ampliarían las áreas bajo riego en más de 34,000 hectáreas.

Quinto: Otros problemas que el Sr. Benítez Rexach plantea no nos incumben, pero apuntamos que el muelle en Santa Capuza es una idea de muy lejano origen que le dieron calor hace mucho tiempo los Ingenieros Rogers y Alfredo Ginebra.

Sexto Aclarados los puntos fundamentales de ésta, reconocemos que no pudimos entregar un ejemplar de los Estudios de Yuna a don Félix, porque se requiere autorización de los organismos estatales para hacerlo y a la fecha solo poseemos un último ejemplar en castellano, que podríamos ponerlo a su disposición, aunque él de antemano desprecia los estudios de esta especie.

Hay demasiado que decir y que hacer para poder dilucidar el caso a fondo desde al aspecto técnico; por tanto, hacemos reservas de ampliar si don Félix quiere.

Dándole las gracias, si estas líneas pudieran ser acogidas en el Listín Diario, con el fin de que la verdad se mantenga a flote, muy atentamente le saluda
ACUEDUCTOS y ALCANTARILLADOS, C. por A.
Ing. Emilio Almonte J.
Presidente.