“Yo no negocio con mis principios”

Ricardo Winter expresa que “aún siento y veo con tristeza cómo todas las luchas que tuvimos contra Balaguer y contra el régimen de Trujillo hoy todavía perduran”.

Winter inició sus primeros pasos profesionales como orientador, ayudante de investigación del Departamento de Orientación en la UASD

La mayor felicidad en la niñez de Ricardo Winter fue jugar pelota y recorrer entre las grandes neveras de metal que había en la Pescadería Dominicana, ubicada detrás de la Escuela Paraguay que estaba en Ciudad Nueva. Fueron momentos que califica de “maravillosos”, donde junto a sus amigos “corríamos ahí, en esos laberintos”. Pero quizá la parte más motivante de su vida personal fue en su juventud, después de los 12 años, cuando se mudó junto a sus padres y sus hermanos al Cachón de la Rubia, en la Carretera Mella, kilómetro 71/2. Definitivamente, para él esos fueron sus años más hermosos, en los cuales montaba a caballo y era considerado “un extraordinario jinete, y junto a un grupo de jóvenes hacíamos de todas las piruetas a caballo, lo que disfrutaba al máximo”. Otro de los recuerdos que aflora por la mente de Winter son los baños que disfrutaba en el Cachón de la Rubia, los fines de semana, donde iba a nadar con sus amigos. “Era maravilloso, eran unos campos extraordinarios, recuerdo que pasábamos por la finca de Juan Tomás Díaz, la cual fue “expropiada” por Mélido Marte, después de la muerte de Trujillo”.

1. Años de juventud
En mi juventud formamos el primer grupo de amigos del Ensanche Ozama, el Club Merlen, Frank Guerra, Tony Marte, entre otros, que se hizo para crear conciencia a los jóvenes. Ahí empezó mi actividad social, la creación del club marcó mi vida, porque empezó a darme parte de lo que soy hoy, la ocupación o preocupación de los problemas sociales, nos dedicábamos a la literatura, al paseo sano, a la sana diversión y reuniones de tipo cultural; trabajábamos con las iglesias, con la sociedad. En aquella época no habían juntas de vecinos. El Ensanche Ozama era un hervidero de jóvenes, muy brillantes la mayoría de ellos. Ese club marcó mi vida, mi responsabilidad, fui su presidente por dos años, fue significativamente importante para mí porque de ahí empezaron a darme las primeras motivaciones de tipo social y políticas, e inmediatamente ingresé a la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde empecé a participar en la política estudiantil en el Bloque Revolucionario Universitario Cristiano (BRUC), luego le cambiamos las siglas por Camilistas, Bloque Revolucionario Universitario Camilista. En la medida que avanzaban mis estudios me convertí en dirigente estudiantil en la Facultad de Humanidades, y dicen que fui muy bueno; ahí hice grandes aportes, porque como dirigente estudiantil, en vez de buscar distorsiones, siempre busqué las mejores alianzas estratégicas con Félix De León que era representante del Fragua, con Nin que era representante del FEFLAS, entonces creé alianzas. Es decir, que mientras los grupos en otras facultades se mataban, en la nuestra creamos alianzas para hacer un consejo técnico fuerte, y llevar posiciones estudiantiles integradas, y eso marcó mi vida.

2. Primeros pasos profesionales
Inicié mis primeros pasos profesionales como orientador, ayudante de investigación del Departamento de Orientación en la UASD, con la doctora Josefina Padilla; lo obtuve luego de participar en un concurso, ahí duré tres años, de 1970 hasta 1973, que fue cuando terminé mi carrera. En ese año, el licenciado Manuel Lara me ofreció que trabajara con ellos, porque manejaba pruebas sicométricas e iban a crear un departamento donde necesitarían un psicólogo experto en la materia, entonces yo era el candidato ideal para ellos, y las manejaba muy bien, porque trabajaba en el Departamento de Orientación Vocacional, donde se usan en selección de personal para medir su inteligencia, aptitudes, lo intelectual. Fue la primera empresa donde trabajé en 1973, creando la División de Sicología Industrial Dominicana, porque teníamos las pruebas PIC (Psicología Industrial Colombiana). Creamos, Manuel Lara y yo, Psicología Industrial Dominicana (PSID), y de ahí empezamos a trabajarles a todas las grandes empresas del país.

3. Enamorado de la capacitación
Me enamoré de la capacitación. Empecé a buscar sicólogos que trabajaran la prueba de selección de personal, el primero que llegó fue de México, Freddy Espinosa, quien trabajó con nosotros en la aplicación y corrección de todas aquellas pruebas de selección de personal; también Yolanda Salazar, Isabela Peralta, Zaida del Monte, entre otros, pasaron por PSID a aprender todo lo que era prueba sicométrica. Nos convertimos en empresa consultora, logramos hacer grandes descripciones de proyectos. Fuimos, quizás, la empresa que con más bancos y financieras trabajamos. En fin, logramos tener gran impacto.

4. Llamada importante
En 1990 recibí una llamada de la entonces presidenta del entonces Consejo Nacional de Educación Superior (CONES), Tatá Bautista, en la que me decía que las universidades hermanas estaban preocupadas por la calidad de la capacitación de nuestros entrenamientos y diplomados. Definitivamente nuestra empresa hizo historia, tanto en análisis y descripciones de puestos como en sistema de capacitación. Waoo… el mercado nos premió y eso nos dio un posicionamiento extraordinario. Entonces, en dos ocasiones doña Tatá me llamó para recomendarme que pasara a ser Instituto Superior, y que dejara de hacer esos cursos especializados, porque definitivamente, había que tomar una resolución al respecto, y me sugirió que diera el paso para convertirme en una institución de educación superior. En 1992 empecé el proceso, primero hicimos la fundación en el 1994, sometimos el estudio al CONES y el 20 de mayo de 1996 el presidente Joaquín Balaguer nos dio la autorización para ser Instituto Superior Psicología Industrial Dominicana. Luego, ocurrieron acontecimientos que impedían darnos la licenciatura, y tuvimos que pedir la reclasificación de instituto a universidad, que fue aprobado en 2001. Desde entonces trabajamos en las mismas áreas de especialización en estos 45 años, siempre con la asesoría de los grandes amigos que iniciamos la Universidad UPSID.

5. Caamañista
Pertenecí a los comités revolucionarios Camilo Torres, mi jefe político era Leo Mercedes, dirigente de la Facultad de Humanidades, un gran amigo, hermano, con el que todavía tengo muy buenas relaciones. Los Corecatos fue un grupo selecto, de la izquierda dominicana. Aún siento la necesidad de un socialismo positivo, aun siento y veo con tristeza cómo todas las luchas que tuvimos contra Balaguer y el régimen de Trujillo todavía perduran, todas esas injusticias sociales, en salud, educación, con el patrocinio del Estado. Nosotros peleamos contra Balaguer como Corecatos, y hoy me pregunto de qué sirvió si los que están hoy son tan malos o peores que los que estaban ayer. Balaguer mató muchos izquierdistas, Otto Morales, Amín Abel, entre otros dirigentes estudiantiles; sin embargo, ahora se están matando jóvenes valiosos igual, y me pregunto por qué.

6. San Juan de la Maguana
Graduado de la UASD, a la muerte de Caamaño, en un viaje que hice a San Juan de la Maguana en diligencias estudiantiles, me hablaron de que era uno de los pueblos de mayor calidad profesional, cultural, de mayor cantidad de hombres históricos y eso me motivó; entonces, al final de mi carrera decidí quedarme en el departamento de Sicología y Educación, pensando en que la educación era quizás donde yo más podía dar, y me quedé prisionero de la educación, de darle educación al pueblo, a los más pobres. Eso fue brillante, puedo decir que no me arrepiento, he trabajado salvajemente, duramente…

7. Orgulloso
Siento la satisfacción del deber cumplido, de ver cientos de profesionales haineros, porque mi mercado es Haina, los barrios populares, ver esos muchachos graduarse, aun con sus deficiencias y ver cómo van transformándose en seres humanos con valores, con conceptos de profesionalidad.

8. Satisfacción
Haber dado sin interrupción durante 30 años la Jornada Nacional de Venta Profesional. Me siento orgulloso de mi gran maestro, Pedro Morales, Dios lo tenga en gloria. Haber dado 29 jornadas de Secretarías año por año sin interrupciones. Los mayores recuerdos, además de los nacimientos de mis hijas, las cuales vi nacer y estuve con ellas. Me siento feliz de haber vivido lo que estoy viviendo, de haber sido lo que soy. El pasado para mí pasó, eso es solamente una referencia para el futuro. Vivo en el futuro, trabajo para mañana, vivo trabajando para el año próximo, haciendo planes constantemente a corto, mediano y largo plazos.

9. Recuerdos tristes
Tengo muchos recuerdos muy tristes. La muerte de Caamaño me afectó muchísimo, la muerte de mi madre me afectó y la de mi padre. Otra muerte que me afectó mucho fue la de Jacobo Majluta. Mi madre Altagracia Winter era empleada pública, por su honestidad fue una “Mapá” prácticamente. Fue una mujer muy extraordinaria, así dice su tarja, ella nos dio valores, conceptos de la vida, principios, disciplina y sobre todo mucho amor. Mi padre Eduardo Winter no tenía mucha formación, pero era un hombre brillante, un padre que se preocupó primero por nuestra alimentación, y segundo por nuestra educación. Fueron seres humanos muy queridos.

10. Proyecto
Ahora mismo tenemos una extensión de la universidad en Verón, a la cual hay que darle calor. Esa extensión en cinco o diez años será una gran universidad, al igual que esta, toda una infraestructura con una excelente plataforma digital. Ese mismo modelo lo vamos a llevar a Verón, tenemos un excelente cuadro de vicerrectores, directores, o sea, tenemos un gran equipo de profesionales trabajando con nosotros, tanto en Santo Domingo como en Verón.

Seguidor de Jacobo Majluta

Participé con Jacobo Majluta en política, pero después de 2002 me separé de la política y no he vuelto a participar en ningún grupo político, pero sigo con mis inquietudes. De seguir hubiera tenido que abandonar muchas cosas de mi vida personal. Soy una persona muy radical, tengo principios de muchas fuerzas, yo no negocio con mis principios, es quizás el único legado que les puedo dejar a mis hijas Gira, Laura, Nicole y Alexandra; entonces, si me meto en política definitivamente voy a ser muy agresivo, y esa agresividad que tengo ya la trabajé hace muchos años, debo de controlarla. No acepto la corrupción, no acepto esta doble moral de estos jueces, no acepto el abuso que se comete a nombre de la inseguridad, porque eso es un negocio; no acepto lo que está pasando en la frontera, no acepto el narcotráfico, todo este abuso en el área de la salud, en educación.E espero que Navarro enderece un poco el barco, parece que lo está haciendo bien, pero es quizás el único ministro que tiene una actitud favorable, pero luego no hay un ministro con el cual me sienta satisfecho o feliz. Entonces prefiero no hablar y estar tranquilo. Vienen personas a consultarme y prefiero no hablar.

Dirigente
He seguido con mi cultura Uasdiana. Universidad para el pueblo, para estudiantes de escasos recursos, como proyecto social, como centro de aporte al sistema”.

Aporte
Me convertí en dirigente estudiantil en la Facultad de Humanidades, donde, en vez de buscar distorsiones, siempre busqué las mejores alianzas estratégicas”.