Miguel Fiallo: La vida universitaria implica toma de decisiones personales

Fiallo expresó que “el destino o las circunstancias otra vez me entrelazan con esa institución muy querida: la UNPHU”.

Definitivamente, el paso a la universidad de cualquier joven es un acontecimiento que lo marca en todas las facetas de su vida. Define su presente y su destino

Nació en la ciudad de Santo Domingo, donde realizó todos sus estudios hasta ingresar a la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña, egresado de la primera promoción de la escuela de Arquitectura de esa casa de altos estudios, de la cual a la fecha es su rector, y a la cual, por destino o por circunstancias su vida, ha estado entrelazado siempre. Hablamos del arquitecto Miguel Fiallo, quien reconoce que nuestra generación ha sido testigo de cambios transcendentales en la forma de vivir donde la tecnología lo ha atravesado todo. Tenaz, perseverante y disciplinado, se declara un amante de la vida y la libertad, pero sobre todo de la dignidad del ser humano. Su niñez, el nacimiento de sus hijas, la crianza que recibió de sus padres, sus años estudiantiles, su vida adulta, en lo personal y profesional, son algunos de los momentos inolvidables que atesora y comparte con elCaribe.

1. Niñez
De mi niñez y adolescencia, que transcurrieron en La Salle, tengo muy gratos recuerdos. Fue una época que podría definir, vista en retrospectiva, como muy feliz. Entonces , las únicas preocupaciones eran las actividades y relaciones propias de mi edad. Esas amistades que se forjaron en esos tiempos se mantienen hoy. Obviamente, muchos ya no están, pero el último jueves de cada mes, los que podemos, nos reunimos a compartir experiencias vitales de nuestra cotidianidad, así como eventos familiares, sociales, etcétera, desde hace ya 50 años. Muchos de ellos continuaron los estudios universitarios en la UNPHU y allí volvimos a coincidir”.

2. La Salle
Pertenezco a la promoción del 1966, del Colegio Dominicano de La Salle. Sin lugar a duda, el colegio La Salle nos marcó. Era un colegio muy avanzado para su época, muchos de sus profesores eran hermanos de la congregación con estudios universitarios y algunos con doctorados en sus respectivas profesiones. La educación del colegio iba a la par con la de mi hogar, sobre todo en lo religioso, la disciplina y valores éticos y morales. A pesar de ser hijo único, crecí con la disciplina que imponía en la casa mi padre, que era militar de carrera, cariñoso pero muy estricto. Mi madre menos estricta, pero también muy amorosa y expresiva, vivió muy cerca de mí hasta la hora de su partida”.

3. Mis años universitarios
Definitivamente, el paso a la universidad de cualquier joven es un acontecimiento que lo marca. Hay un antes y un después. La vida universitaria implica libertad y toma de decisiones personales. Es el inicio de la vida adulta de cualquier ser humano. Lo que hagas en esos pocos años de formación integral se reflejará en el resto de tu vida. Si seleccionas la carrera acorde con tu vocación, tendrás un extra invaluable, ya que trabajarás en lo que te agrada. Tuve extraordinarios profesores, verdaderos maestros de la arquitectura que definitivamente dejaron su impronta en mi formación como arquitecto y como persona”.

4. Europa reafirmó mi vocación
Hay una experiencia fabulosa a la que quisiera referirme y pudiera hacerlo muy in extenso, pero el tiempo no me lo permite. Es un viaje de inmersión en el arte y la arquitectura en Europa con mis compañeros de promoción. Recorrimos tres países del continente europeo: España, Francia e Italia, acompañados de dos de nuestros muy queridos profesores Antonio Prats Ventós y el Arquitecto Roberto Bergés, decano de la Facultad. Fueron cerca de dos meses en contacto con los más relevantes exponentes de los estilos arquitectónicos clásicos y neoclásicos, así como de los museos más importantes de esos países. Ese viaje reafirmó mi vocación de arquitecto y el contacto con esas culturas fue determinante para el desarrollo profesional de mi vida adulta”.

5. Mi vida profesional
Mi vida profesional ha transcurrido en el ejercicio de mi profesión y en la dirección de mi empresa ‘Diseños, Proyectos y Construcciones’, fundada en el 1979 con mi socio, el arquitecto José Ramón Rodríguez Di Valera, también de la misma promoción del colegio y de la universidad. Además, fui durante muchos años docente de la UNPHU, PUCMM y UASD, al tiempo que participé activamente en algunas fundaciones filantrópicas, religiosas y sociales, y en la rectoría de la UNPHU desde abril del 2005, siendo el primer rector egresado de la misma casa de altos estudios. También soy presidente del Consejo Académico de la UNPHU desde abril del 2005. Además, soy embajador adscrito de la Cancillería desde el 2008 (honorífico), representante del país ante la Organización Interamericana de Universidades (OUI), desde el 2012 y Suplente de Vicepresidente Regional, vicepresidente regional de la Organización Interamericana de Universidades OUI desde el 2014 y veedor designado por el presidente de la República, Danilo Medina, ante la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD). Soy presidente y fundador de la compañía Diseños, Proyectos y Construcciones, CXA, (DIPROCA), desde octubre del 1978, y vicepresidente de la firma Fiallo, Rodríguez y Asociados desde mayo del 1979”.

6. Despedidas y experiencias enriquecedoras
En esta institución, con excepción del Arq. José Antonio Caro Álvarez, primer rector, me ha tocado despedir de este mundo a los cinco rectores que me presidieron, con la solemnidad, el cariño y el respeto que todos merecían. Otras experiencias interesantes y enriquecedoras fueron mi paso por el Banco Nacional de la Vivienda (BNV), como presidente del Consejo de Directores en la época de transición a Banco de Desarrollo y Crédito Corporativo y por el Ministerio de Relaciones Exteriores MIREX, como embajador adscrito honorífico”.

7. Mis padres
Soy hijo único de Amparo María Calderón de Fiallo y Miguel Ángel Fiallo Soñé. A mis padres, los adoré entrañablemente, como dije anteriormente. Verlos partir en circunstancias muy similares porque, aunque fueron situaciones esperadas, no se prolongaron en el tiempo, es algo indescriptible y una experiencia muy personal por la que todos tenemos que pasar. Creo que uno hace más conciencia de lo efímera de nuestra vida con la partida de un ser querido. Se va despidiendo un poco con cada uno de ellos”.

8. Soy creyente
Sin lugar a duda, he sido una persona con suerte, si así le podemos llamar a ese imponderable que no está en nuestras manos y que juega un papel importantísimo en el destino de los seres humanos o las circunstancias. He sido favorecido ya que, prácticamente en cada etapa de mi vida he tenido un mentor, alguien a quien emular; un consejero; un guía. Soy creyente y debo darle gracias a Dios por esto”.

9. Mi familia
Definitivamente, el acontecimiento más transcendental de mi existencia ha sido mi vida familiar: el matrimonio con mi esposa, Germania Pellerano, y el nacimiento de mis cuatro hijas y mis ocho nietos: Jethel María, Germania María, Giselle María e Isabel María Fiallo Pellerano. Ha sido mi proyecto más importante, del que me siento más orgulloso. Fue una tarea que asumí de manera consciente y plenamente; pero el tiempo pasó muy rápido. Sin embargo, el ver crecer a nuestras hijas y formar sus propias familias, tiene una gran recompensa: ser abuelos. En la época en que nacieron mis hijas, no existían los adelantos tecnológicos que permitían identificar el sexo previo al nacimiento. El método tradicional para informar a la familia si era niño o niña era un bombillo, rosado o azul, que se encendía en la sala de espera, donde se encontraba el ansioso padre, generalmente acompañado de los abuelos. En cada uno de los cuatro partos se encendía el bombillo rosado. Ya después de la segunda, nunca tuve dudas de que se encendería siempre el rosado, lo que me llenaba de mucha alegría y satisfacción, pues mis hijas siempre han tenido mucha empatía conmigo. Los dos primeros nietos también fueron hembras, pero la ley de compensación tarde o temprano se impone, y el balance final son cinco varones y tres hembras.

10. Mi propia empresa y la escuela de ballet de mi esposa
En el período que va de 1970 a 1978, fundé mi propia empresa y trabajé en diversas oficinas de arquitectos, entre ellas: Cáceres Constructora, Virgilio Pérez Bernal y Virgilio Álvarez Saviñón. Mi primera construcción fue mi casa, la misma en la que actualmente vivo, una vivienda progresiva que supo adaptarse al crecimiento de la familia. También, tuve la satisfacción de cuando construí el edificio donde actualmente tengo mi oficina de arquitectura, de diseñarle y construirle su escuela de Ballet Clásico a Germania, mi esposa, donde practicaron ella y mis hijas durante toda su vida profesional. El día que la inauguramos, con todos los requisitos solicitados por ella, sentí que le ofrecía un extraordinario regalo.

Primera promoción de arquitectos

“El destino o las circunstancias otra vez me entrelazan con esa institución muy querida: la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU). Comencé a oír de la nueva universidad cuando estaba en gestión, ya que mi madre fue profesora fundadora de la misma.

Mi esposa y yo fuimos estudiantes fundadores también, al igual que mi suegro, Federico Pellerano Rocour, quien al igual que mamá, fue fundador. A esto debemos sumar que Germania y yo izamos por primera vez en el acto de inauguración, la bandera nacional y fui designado primer presidente del Comité de Estudiantes, que impartió docencia en los años 80. Y que fui llamado, en el 2002, a formar parte del relevo generacional de la Fundación Universitaria Dominicana que auspicia la UNPHU, como vicetesorero ,y luego como rector en ejercicio durante 12 años, además de ser el primer rector egresado de mi ‘alma mater’. Tenemos que coincidir entonces en que mi vida está y ha estado intrínsecamente ligada a la UNPHU”.

Historia
Nuestra generación ha sido testigo de los cambios transcendentales que han surgido en la forma de vivir, la tecnología que lo ha atravesado todo.

Tecnología
La forma de comunicarnos actualmente es instantánea en lo virtual, a través de las redes sociales. Todo esto ha impactado en nuestros estudiantes y en nuestra forma de vida de manera cada vez más determinante”.

Práctica
Ver, procesar y adaptarse a estos nuevos tiempos, es una experiencia exclusiva de nuestra generación”.

Avance
Hoy día se habla de la IV Revolución Industrial para referirse a un nuevo fenómeno en que estamos prácticamente inmersos. ”

Consideración
Los jóvenes actuales están ya acostumbrados a los procesos de cambios rápidos y a una tecnología cada vez más impresionante”.

Preparación
“Cuando éramos estudiantes, salíamos preparados para ejercer 20 o 30 años. Hoy se sale de las universidades y pronto se regresa a ella para actualizar conocimientos”.