La RD avanza en línea para afrontar efectos del cambio climático

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República Dominicana es un país que por su tamaño genera pocos gases de efecto invernadero, pero en todo caso continúa trabajando para llevar esas emisiones al mínimo.La afirmación la hace el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y el Mecanismo de Desarrollo Limpio, Ernesto Reyna Alcántara, entrevistado en el Almuerzo Semanal de Multimedios del Caribe. “Somos una isla del Caribe que está en la dirección de todos los fenómenos ordinarios que se producen, ahora mucho más como causa del cambio climático y el calentamiento global, lo que hace que esos fenómenos se intensifiquen y se hagan más frecuentes”, planteó el funcionario en la entrevista.
“Nuestro papel es ese. Combinamos a todas las instituciones del sector público y privado y de la sociedad civil en general para que enfrentemos este tema, del cual no nos despinta nadie”, agregó.

Ernesto Reyna habla con interés sobre el tema, que no es exclusivo de República Dominicana. La cuestión climática y los cambios que se han estado dando en esta afectan al mundo centran la atención a nivel global. “Hemos visto lo que ha estado pasado, por ejemplo, en Puerto Plata y en otros lugares del país, lo que nos dice que el cambio climático es una realidad que comenzó a afectar a República Dominicana. Nuestro principal papel es conversar con las diferentes instituciones y enseñar qué debemos hacer y cómo debemos nosotros enfrentar el cambio climático”, explicó Reyna, que acudió al encuentro junto a un staff de colaboradores.

Esos colaboradores fueron: Evérgito Peña, director Administrativo y Financiero del Consejo Nacional para el Cambio Climático; Víctor Viñas, asesor y coordinador del despacho del vicepresidente ejecutivo; Jennifer Hanna, encargada de Cooperación Internacional y Planificación, y la periodista Solange de la Cruz. “La educación es lo primordial para un manejo del ambiente. Así evitamos las emisiones de gases de efecto invernadero y para protegernos a nosotros mismos cuando se produce un efecto extraordinario”, dijo Reyna en la conversación, que se extendió por más de una hora.

Cuando el director de elCaribe, Osvaldo Santana, le pregunta cómo se está expresando en el país el cambio climático, la respuesta fue la siguiente: “La vulnerabilidad se mide por el índice de riesgo, y nosotros tenemos alto índice de riesgo. Esa vulnerabilidad se expresa también en la pérdida de vidas humanas y en las pérdidas materiales con respecto al Producto Interno Bruto. Esas son las pérdidas principales que identifican el índice de vulnerabilidad. De ahí que nosotros estamos preocupados y si no hacemos algo es peor”. El funcionario sostuvo que se dan pasos importantes y se realizan diversas acciones tendentes a conseguir resultados más positivos.

Sostuvo que muchas veces se hacen cosas para adaptarlas al cambio climático que no son dadas a conocer, pero están ahí, aunque no se ven como acciones para mitigar los efectos climáticos. En esa parte de diálogo resaltó los trabajos que se realizaron y que culminaron con el traslado a otro lugar de los residentes del sector La Barquita de la capital. Eso que menciona Ernesto Reyna entra en el capítulo denominado “Inversión en Adaptación”. El proyecto La Barquita benefició a 1,784 familias y conllevó una inversión de cuatro mil millones de pesos.

Reyna citó también el proyecto Boca de Cachón, en Jimaní, provincia Independencia, en el que el Gobierno invirtió más de mil millones de pesos y favoreció a 546 familias. En documentos entregados al término de la entrevista de ayer están registrados el proyecto para el barrio Domingo Savio (La Ciénaga y Los Guandules) en la ribera oeste del río Ozama, que contempla reubicar 1,300 viviendas y otras obras, con una inversión de siete mil millones de pesos.

Además, se hace referencia a una inversión de 748 millones de pesos en proyectos agroforestales en la cordillera Central y las sierras de Neiba y Bahoruco.

Cada una de esas obras, aunque no son directamente realizadas por el Consejo Nacional para el Cambio Climático, influyen positivamente en el tema en cuestión y colocan en mejor condición de vida a los beneficiarios de ellas. República Dominicana es el décimo-primer país con mayores vulnerabilidades al cambio climático, según las variables utilizadas por el Índice de Riesgo Climático Global 2016, de German Watch.

“Cuando hacemos proyectos como los de Boca de Cachón, eso es adaptación, porque estamos sacando familias de zonas altamente vulnerables a un mejor lugar”, apuntó Ernesto Reyna, dejando al descubierto la satisfacción que le genera el abordaje del tema. El Consejo Nacional para el Cambio Climático fue creado para coordinar las medidas para afrontar y mitigar los efectos del cambio climático… Un cambio climático que es provocado por el sistema de producción de los países del mundo, pero de manera preponderante por los industrializados. Eso significa que se trata de un tema de desarrollo económico, social, y ambiental, que afecta a todos los sectores de una economía, tales como la agropecuaria, los recursos hídricos, el turismo, el ambiente y la salud, entre otros.

El Consejo fue constituido en el año 2008, a través del decreto 601-08, como órgano rector y coordinador del tema bajo directrices de la Presidencia de la República. Su objetivo es articular y aunar esfuerzos desde las diferentes instituciones que integran los sectores de desarrollo del país. La presidencia del Consejo recae sobre el presidente de la República.

Sufre el ser humano, la agricultura y la ganadería

El vicepresidente del Consejo Nacional para el Cambio Climático se refirió ayer a los denominados “bonos verdes”, que deben de comenzar en el año 2020, con un capital básico de 100,000 millones de dólares. “También está, y ha estado funcionando por años, el Fondo de Facilidad Ambiental, que es el que nos apoya para hacer una serie de trabajos internos. Ahora mismo estamos terminando la Tercera Comunicación Nacional de Cambio Climático, que no es más que un inventario nacional sobre la situación en la que está el país frente al cambio climático y lo que estamos haciendo a través de todas las instituciones”, apuntó Reyna.

Según las evaluaciones realizadas internamente, las actividades más vulnerables a los embates del cambio climático son la agricultura, la ganadería y la salud. El mayor generador de gases efecto invernadero es el sector energía, con el 61.9%, según se informó.

El país es signatario de acuerdos internacionales

República Dominicana es parte de diversos acuerdos internacionales, entre ellos el de París, a través de la resolución 122-17. Ese convenio fue adoptado en diciembre de 2015 en la capital francesa, firmado por el Gobierno dominicano el 22 de abril de 2016 en la sede de la Organización de las Naciones Unidas, en Nueva York, y declarado por el Tribunal Constitucional dominicano en diciembre de 2016. También forma parte del Acuerdo de Kioto y es miembro de la Comisión de Desertificación y Sequía, así como del de Biodiversidad, entre otros, según informó Ernesto Reyna en el diálogo con este periódico. Lo hizo respondiendo a preguntas formuladas por Héctor Linares, el subdirector; Héctor Marte, jefe de Redacción de Apertura, y Sandra Guzmán, editora de elCaribe digital.

A nivel local, el Consejo ha suscrito acuerdos de colaboración con la Fundación Popular y la Fundación Reservas del País, con el cabildo de Santiago, el Grupo Jaragua, la Fundación Sur Futuro y la Oficina Nacional de Estadística, entre otras.

Creando conciencia en el ámbito turístico del país

Ernesto Reyna aseguró que desde la agencia estatal en la que labora, así como otras, del ámbito público se trabaja con el sector turístico, especialmente el hotelero del Este y Puerto Plata, para crear conciencia en ellos de que no se trata solo de levantar una infraestructura para recibir turistas, sino que hay que crear unas condiciones de protección de los corales. En otra parte del diálogo, Reyna informó que se ha capacitado directamente aproximadamente a 4,000 maestros y maestras a nivel nacional en los temas de cambio climático, comprometiendo a esos profesionales a compartir en las aulas los conocimientos adquiridos. Esa experiencia, calificada como modelo por el Consejo Nacional para el Cambio Climático, es replicada en los países del Sistema de Integración Centroamericana (Sica) mediante un programa regional para mejorar la educación, la participación y la sensibilización sobre el cambio climático, que se implementa desde la República Dominicana y que lidera, precisamente, el Consejo. También se están formando docentes universitarios.