En el país, 120 técnicos tienen a su cargo evitar la entrada de plagas

La aparición de la Mosca de la Fruta en el año 2015 en una zona de poca importancia agrícola comercial en Punta Cana y un año después la llegada del Caracol africano, en el mismo punto geográfico, han abierto la pregunta de qué tan preparado está el país para evitar la entrada de plagas que puedan afectar la producción nacional y en algunos casos la salud humana.El hecho de que ambos (caracol y mosca) se hayan detectado por la parte este del país, posiblemente no sea una casualidad. Es que por esa zona (por el Aeropuerto Internacional Punta Cana) entra cerca del 60% de los turistas que visitan a República Dominicana. Son turistas mayoritariamente europeos.

En los dos casos las autoridades tienen la sospecha de que las plagas no llegaron solas, sino introducidas por visitantes que, a lo mejor no tuvieron la intención de causar daño.
“Nosotros hemos interceptado rusos que han llegado con frutas y se las hemos decomisado. Estamos hablando de casos que han pasado, por ejemplo, hace un mes. Cualquier turista trae una fruta para consumirla y en ella puede venir algún insecto”, explica Emigdio Gómez, director del Departamento de Sanidad Vegetal del Ministerio de Agricultura, cuando elCaribe le cuestiona sobre los controles internos existentes.

En el caso del Caracol africano, el ministro de Agricultura, Ángel Estévez, ha asegurado que en Punta Cana hay personas que lo han estado trayendo del exterior como mascota y que probablemente a alguien se le escapó uno. El funcionario ha pedido que eso se difunda, como forma de contribuir a la eliminación de la plaga, a la que se le atribuye un gran nivel de destrucción en la agricultura. En el caso de la Mosca de la Fruta o del Mediterráneo se estableció que probablemente vino en una fruta introducida por un visitante extranjero.

¿Han fallado los controles?

En la parte de sanidad vegetal hay 120 técnicos a nivel nacional, dispuestos para trabajar el tema de la cuarentena, apostados en aeropuertos, puertos y puestos fronterizos. Es un equipo entrenado, que cuenta con un manual de procedimiento cuarentenario actualizado y moderno que debe aplicar en los casos que se requiera. “Tienen la preparación para eso”, asegura Emigdio Gómez.

En República Dominicana, si bien no es la primera vez que se habla de plagas e insectos, por la aparición de ellos, hay que decir que hubo un importante respiro, dado por ausencia de ellos.

En 33 años, específicamente, entre 1975 y 2008, el país sufrió la introducción de plagas y enfermedades invasivas que golpearon duro a la economía nacional, mermando la producción agrícola. Sin embargo, entre 2008 y 2012 el territorio no recibió ninguna que amenazara el cultivo y el abasto de rubros de la canasta alimenticia, según los reportes oficiales.

Fue ese tiempo, precisamente, el de respiro, hasta que en 2015 se conoció que Estados Unidos vedó (prohibió) la entrada a su territorio de 23 rubros, de los cuales aplicaban –concretamente- la lechosa, el mango, el aguacate, los ajíes y los tomates, porque son los que se producen en los suelos dominicanos. Los otros que incluía la medida no se producen internamente en cantidades comerciales. A pesar de la medida, el mango siempre siguió entrando al territorio norteamericano, porque es sometido a un proceso especial de curación.

La veda fue levantada desde EE.UU. en enero de 2016, permitiendo la entrada de frutas y vegetales dominicanos cultivados en lugares donde no fue detectada la presencia de la Mosca del Mediterráneo. El aeropuerto Punta Cana tiene dos terminales y actualmente se está reforzando el sistema de rayos X. “Se está trabajando para sacar una muestra de todo”, expresa Gómez, el funcionario de Agricultura. Sostiene que en Punta Cana hay dos máquinas de rayos X en cada terminal.

“La meta es que el cien por ciento de los pasajeros pase por rayos X. De esa forma podremos detectar todo y sencillamente el operador de la máquina llama al técnico de sanidad animal o vegetal, cuando intercepta algo y se hace el decomiso”, plantea.

Trayecto de mejoría

Desde el punto de vista del director de Sanidad Vegetal, el país está mejorando, pero el turista suele traer cosas que entiende no hacen daño, entre ellas frutas. “Hemos decomisado mandarinas a turistas rusos. Rusia no produce mandarina, pero ellos la compran en otros países y cuando vienen para acá echan en su bulto dos o tres mandarinas para venir comiendo en el camino”, indica.

República Dominicana ha estado implementando en los últimos años un sistema denominado “Arcos sanitarios”, con el que puede mermar la posibilidad de entrada de plagas.

Los puertos son piezas vitales para poder frenar

Los arcos sanitarios son estructuras fitosanitarias colocadas en los puertos, que buscan realizar un tratamiento cuarentenario no inclusivo (afuera) a medios de transporte, es decir, a contenedores. Lo que hacen los arcos es una especie de lavado de contenedores. Esas estructuras existen en muchos países del mundo, especialmente en los que son miembros del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA).

En República Dominicana están instalados en los cuatro puertos marítimos de mayor movimiento comercial. Ellos son: Haina, Puerto Plata, Multimodal Caucedo y Sans Soucí. La colocación en el muelle comercial de Puerto Plata es una de las más recientes (2016) para tener el debido control fitosanitario de los productos agropecuarios que se mueven (entran y salen) vía esa terminal marítima. Agricultura dice que la cantidad de técnicos existentes en el país en materia cuarentenal es suficiente. “Lo que se necesita es que se ayude con el procedimiento y la aplicación de procedimientos. “Es una parte que atañe a la administración de los aeropuertos”, indica Gómez.