Manuel Antonio Noriega

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Manuel Antonio Noriega
Gobernó a Panamá desde 1983 hasta 1989, cuando fue echado del poder por tropas norteamericanas. Noriega estuvo acusado de varios cargos de lavado, narcotráfico y otros delitos, y guardó cárcel en Estados Unidos y en Francia, para retornar a su país ya enfermo. Falleció en mayo de 2017, y publicamos aquí una caricatura en que se le señala con su apodo de “cara de piña”. En esta Página se narran varios sucesos acaecidos en relación con su llegada y su salida del poder.

Radhamés Trujillo
El 30 de enero de 1990, Ubi Rivas escribió un artículo en que señalaba que Noriega chantajeaba a Radhamés Trujillo. En ese momento, Noriega ya había sido detenido por los norteamericanos y se encontraba en una cárcel de Miami, Florida, acusado por las autoridades norteamericanas de vinculaciones con el narcotráfico y el lavado de dinero. Siempre se ha dicho, sin confirmar, que Radhamés Trujillo, asentado en Panamá, participaba en negocios non sanctos, y que Noriega lo había encerrado por tres días en la Cárcel Modelo de Ciudad Panamá para chantajearlo. En 1989, Noriega había acusado a Ubi Rivas de ser agente de la CIA, según artículo publicado por el mismo Rivas en el Nuevo Diario.

Juan René Beauchamp Javier
Uno de los hijos de Beauchamp es el esposo de Sandra, hija de Noriega, que había estado en este país. El 10 de enero, la prensa local informó que el general retirado Beauchamp podría viajar a Panamá en procura de traer a República Dominicana a su hijo y la esposa de éste, quienes se encontraban refugiados en la embajada de Cuba en Panamá. El 25 de enero se informó que el nieto del derrocado general Noriega, Jean Manuel Beauchamp, de 5 meses de edad, recibiría salvoconducto para salir del país, previa autorización escrita de sus padres, a lo cual la Cancillería Dominicana informo que estaría en disposición de otorgar permiso de entrada del niño, si así se le solicitaba, lo que finalmente se concretó. Con el nieto, llegaron tres hijas de Noriega. En relación a todo este asunto, el presidente Joaquín Balaguer declaró que los familiares del general Manuel Antonio Noriega tenían las puertas del país abiertas para venir a residir, sometiéndose a las leyes dominicana, y al mismo tiempo, el gobierno del presidente Balaguer indicó que reconocería a las nuevas autoridades que se instalarían en Panamá con el respaldo de Estados Unidos.

Cardenal López Rodríguez
El Arzobispo de Santo Domingo, monseñor Nicolás de Jesús López Rodríguez, indicó que favorecía la salida de las tropas norteamericanas que invadieron a Panamá días antes, pero también opinó que el general Noriega debía abandonar esa nación. El arzobispo afirmó que mantenía el principio de la no intervención de un Estado en otro, pero especificó que no aceptaba la presencia del depuesto general en este país, quien era “usurpador del poder” en Panamá.

Peña Gómez
Noriega inició su mandato como presidente de Panamá en 1983, y desde su instalación en el cargo recibió un mensaje negativo de José Francisco Peña Gómez, quien declaró que era “evidente” que el general Manuel Antonio Noriega “representa un poder ilegítimo” divorciado de la voluntad popular, que debió “restablecer el orden constitucional en su país”. En 1989, año final del régimen de Noriega, Peña Gómez volvió a referirse al gobernante panameño al considerar que el gobierno norteamericano cometería un grave error si interviniera militarmente a Panamá, pero indicó que para evitar esta situación, el general Noriega debía sacrificarse en aras de una solución a la crisis que sacudía a esa nación centroamericana, luego de advertirle que cualquier posición de fuerza podría provocar la destrucción de los tratados Torrijo?Carter. Luego de que Estados Unidos enviara tropas a ese país, Peña solicitó la inmediata salida de las mismas.